La cuna original de Jesús, más cerca de la gente

La cuna original de Jesús, más cerca de la gente 

La Sagrada Cuna que custodia la basílica de Santa María la Mayor se acercará a los fieles durante su restauración

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
La Sagrada Cuna en su viaje a Tierra Santa en 2019. Foto: Custodia Tierra Santa.
La Sagrada Cuna en su viaje a Tierra Santa en 2019. Foto: Custodia Tierra Santa.

Las reliquias de la Sagrada Cuna, conservadas en la basílica papal de Santa María la Mayor, serán trasladadas temporalmente a partir del 15 de octubre para facilitar su restauración y permitir que los fieles y peregrinos puedan contemplarlas más de cerca. La reliquia permanecerá durante varias semanas en uno de los altares laterales de la nave derecha, cerca de la Capilla Sixtina. 

La Sagrada Cuna se encuentra habitualmente en la monumental Confesión situada frente al Altar Papal. Las reliquias son cinco piezas de madera de sicomoro que la tradición ha identificado con fragmentos del pesebre en el que María recostó a Jesús tras su nacimiento. Su veneración ha marcado durante siglos la identidad de Santa María la Mayor, conocida antiguamente como «Santa María en el pesebre». 

La reliquia en su emplazamiento habitual en Santa María la Mayor. Foto: Vatican News.
La reliquia en su emplazamiento habitual en Santa María la Mayor. Foto: Vatican News.

El traslado permitirá intervenir el relicario diseñado en 1802 por el arquitecto Giuseppe Valadier. Y también el conjunto monumental de la Confesión, creado por Virginio Vespignani entre 1861 y 1864. La actuación contempla la sustitución de la estructura interior de madera por una nueva vitrina. Ellos ofrecerá mejores condiciones de estabilidad, seguridad y control del microclima. 

Hasta el 24 de diciembre 

Durante la exposición temporal, la Sagrada Cuna quedará situada junto a la Anunciación de Pompeo Batoni, estableciendo un diálogo entre el anuncio del nacimiento de Jesús y el recuerdo tangible de su Natividad. 

Posteriormente, el 24 de diciembre, la Sagrada Cuna será trasladada solemnemente al Altar Papal, donde permanecerá durante toda la Navidad. Después de la Epifanía regresará a su ubicación histórica, donde contará con la nueva vitrina y el mosaico restaurado.