El 28 Congreso Católicos y Vida Pública reivindicará la Hispanidad
«En un momento exigente para la sociedad occidental», la Asociación Católica de Propagandistas propone mirar a «una comunidad de afectos e intereses» que «ha atravesado crisis de toda índole sin perder su cohesión» y tiene en la fe «uno de sus cimientos más firmes»
«Ayuntamientos que llevan nombres gemelos en dos continentes, universidades que comparten claustro intelectual desde el siglo XVI, diócesis y parroquias que rezan en la misma lengua, hospitales nacidos de la misma caridad». Son algunas de las realidades que sostienen la «comunidad de afectos e intereses, forjada por la historia» desde hace 500 años, que es «la Hispanidad».
Esta «no es una hipótesis, ni una nostalgia, ni una causa pendiente de demostrarse: es un hecho. Existe, funciona y beneficia a cuantos hablamos, pensamos y sentimos en español a un lado y otro del Atlántico», afirma el Manifiesto por la Hispanidad elaborado para el 28 Congreso Católicos y Vida Pública, que se ha presentado en la mañana de este martes. Organizado por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), se celebrará del 13 al 15 de noviembre.
«Tenemos una historia compartida. Tenemos un momento de grandes desafíos». Y «desde luego, la Hispanidad es respuesta a muchos de ellos», ha explicado Pablo Velasco, miembro del Comité Ejecutivo del congreso, durante la presentación del mismo.
La cita, que tendrá por título América y España: la fe que nos une. Un viaje de ida y vuelta, «se celebra en un momento exigente para la sociedad occidental, sacudida por la pérdida de algunos anclajes que la han sostenido durante siglos», abunda el manifiesto. Por eso, se propone «mirar con serenidad y orgullo hacia una comunidad que no depende de esos vaivenes», pues ha atravesado «crisis de toda índole sin perder su cohesión de fondo».
500 años de la Escuela de Salamanca
El manifiesto cita como ejemplo el testamento de Isabel la Católica, que ordenó tratar a los naturales de las Indias «como personas libres y no sujetas a servidumbre». Luego vinieron las Leyes de Indias y la Escuela de Salamanca, que precisamente está celebrando su quinto centenario y que formuló «los principios del derecho internacional y de la dignidad universal de la persona humana».
Este legado «no es una curiosidad erudita: es nuestra genealogía». Y se traduce en una serie de principios no negociables.

La protección legal a los habitantes de América es, ha afirmado Pablo Velasco, «un ejemplo histórico de cómo la reflexión que propicia la Iglesia hizo que la reina más importante del momento», al escucharla, decretara que «aquellos que se encontraban en el Nuevo Mundo» fueran considerados españoles de pleno derecho. Esto demuestra que «la fe tiene que ver con todas las dimensiones de la vida y da esa audacia» para que la monarca llegara a tomar esa decisión.
Trayendo esta lección al momento actual, Velasco ha señalado que «por supuesto los dirigentes políticos tienen que escuchar a la sociedad. Pero la sociedad tiene que hacerse escuchar; la Iglesia tiene que hacerse escuchar. La universidad no debe vivir de espaldas al mundo, como nos dijo León XIV hace unos meses en el Movistar Arena».
La fe, «uno de sus cimientos más firmes»
Como en las últimas convocatorias, el manifiesto del congreso se presenta antes del encuentro para ser punto de partida del diálogo. En esta ocasión, recuerda que hoy la lengua de esta comunidad hispana «crece en dos continentes» con más de 600 millones de hablantes. Y que la sostiene una trama de instituciones con «una capacidad de permanencia que ninguna organización supranacional ha logrado».
«La Hispanidad no se agota en el ámbito político ni en las relaciones entre Gobiernos y naciones», asegura el manifiesto. «Exige un cambio de actitud profundo» para «defenderla, expandirla y desarrollarla». Asimismo, precisa de «una dimensión cultural y moral a la altura de su historia: reconocer que la fe ha sido uno de los cimientos más firmes de esa civilización». Por tanto, «recuperarla en el centro de nuestra vida pública es parte esencial de la respuesta a la crisis que atraviesa Occidente».