Macron revisa su agenda y asistirá a la última Misa del Papa en Francia
Así lo ha informado el Eliseo este lunes, después de que León XIV presidiera en Lourdes el rezo del rosario y la procesión de las antorchas. «No hay comparación entre los sufrimientos del tiempo presente y la gloria que se revelará en nosotros», dijo el Pontífice
El Papa vivió una noche conmovedora en Lourdes, donde presidió el rezo del rosario y la procesión de las antorchas: «“Que se venga aquí en procesión”, dijo la Nuestra Señora a santa Bernardita. Qué conmovedor es ver al pueblo fiel, generación tras generación, responder con amor y confianza a la tierna invitación de la Virgen María».
León XIV centró su breve alocución en la luz proyectada por las antorchas, que es símbolo «de la esperanza que nunca nos abandona, incluso durante nuestra peregrinación por esta vida, a menudo marcada por las pruebas».
Testigos privilegiados
Un ejemplo de ello son las personas enfermas, destacó el Santo Padre, que «son testigos privilegiados de esta transfiguración de la existencia a través de la fe y del amor a Dios y al prójimo».
De ellos también resaltó la paz, la serenidad y la alegría a pesar de «semejante corte de sufrimientos». Pero «si tal milagro es posible —el de suscitar serenidad y alegría en medio de la prueba—, es porque Dios nos concede la gracia de dirigir nuestra mirada hacia un futuro más lejano, más allá de nuestro horizonte terrenal, un futuro de felicidad infinita en Dios».
En este sentido, les pidió a los enfermos que se grabaran a fuego «estas palabras de oro: No hay comparación entre los sufrimientos del tiempo presente y la gloria que se revelará en nosotros».
Por último, animó a acudir «confiados a Ella», la Virgen María, «cuya inmaculada concepción resplandece como un faro en medio de la noche». Y añadió: «Por los méritos de su Pasión y su Resurrección, Jesús quiso preservar a su Madre de toda mancha del pecado original; hizo de Ella una nueva Eva sobre la que el demonio jamás tendrá poder alguno, y a partir de la cual, todo vuelve a empezar, todo vuelve a ser posible, tanto para el mundo como para cada uno de nosotros».
Macrón acudirá a la Misa
La jornada de este lunes se desarrollará en Metz, a donde el Santo Padre ha llegado a primera hora de la mañana. Allí presidirá un encuentro interreligioso, acudirá al Centro de Conferencias Robert Schuman para asistir a un encuentro por la paz y la unidad y, por último, celebrará la Misa en la catedral de San Esteban.
A la Eucaristía está previsto que acuda Emmanuel Macron, quien este lunes ha revisado su agenda para poder asistir a la Misa de León XIV. Así lo ha informado el Eliseo, pese a que en un primer momento se descartó que asistiese a ninguno de los oficios religiosos del Papa.
«El presidente de la República participará en la ceremonia de despedida de Su Santidad el Papa León XIV del territorio francés. Para ello, el presidente reorganizó su agenda para asistir también a la Misa que precede, en la catedral de San Esteban de Metz», afirmó un miembro del staff presidencial.
León XIV cerrará en Metz su primer viaje al país, tras tres días de actividades en París y Lourdes, donde congregó 800.000 y 150.000 personas, respectivamente, en las Misas celebradas el sábado en la capital y el domingo en la ciudad del suroeste de Francia.