La banca vaticana obtuvo 51 millones de beneficios sin «actividades perjudiciales para la vida»
El Instituto para las Obras de Religión reivindica en su Informe de Sostenibilidad 2025 su gestión «transparente, responsable y coherente con la doctrina social de la Iglesia»
El Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el banco del Vaticano, generó en 2025 un valor económico de 67,6 millones de euros, frente a los 50 millones del ejercicio anterior, y obtuvo un beneficio neto de 51 millones de euros. Así se desprende del Informe de Sostenibilidad 2025, publicado este martes por la entidad, que subraya su compromiso con una gestión financiera «transparente, responsable y plenamente coherente con la doctrina social de la Iglesia».
El documento recoge los avances realizados durante el último año para integrar criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ESG) en la actividad del Instituto. El informe ha sido elaborado mediante un análisis de doble materialidad inspirado en la normativa europea sobre información de sostenibilidad empresarial y siguiendo los estándares internacionales GRI.
Sin daño «al medio ambiente ni la sociedad»
Uno de los ejes del informe es la política de inversión del IOR, basada en la selección de activos compatibles con la doctrina católica. El Instituto asegura que excluye de sus carteras a empresas vinculadas con actividades «perjudiciales para la vida humana, el medio ambiente, la sociedad o el buen gobierno». En 2025, todas las líneas de gestión patrimonial mantuvieron esa alineación ética y obtuvieron rendimientos brutos positivos.

El valor económico generado se distribuyó principalmente entre el Santo Padre, que recibió el 36 % y lo dedicará a obras de caridad; el personal del Instituto, destinatario del 23 %; y los proveedores, con un 14 %. El resto se destinó a reforzar el patrimonio del IOR para garantizar su sostenibilidad futura. Además, la gestión de los activos confiados por sus clientes permitió crear otros 142,5 millones de euros de valor, destinados a respaldar la misión social y financiera de la Iglesia.
Cultura financiera católica
El informe también pone el foco en la formación de trabajadores y clientes. Durante 2025, el personal recibió más de 2.700 horas de formación técnica y especializada, de las que 300 se dedicaron al cumplimiento normativo, la gestión de riesgos y la auditoría. Paralelamente, el Instituto mantuvo un programa de educación económica y financiera dirigido a 300 clientes, con el objetivo de fomentar una cultura financiera inspirada en los principios éticos católicos.

En el ámbito medioambiental, el IOR destaca la continuidad de sus medidas de eficiencia energética y el uso de fuentes renovables, así como el impulso de la digitalización. El desarrollo de su plataforma de banca por internet, IORPortal, y la digitalización completa de los archivos permitieron reducir un 37 % la compra de papel, mientras que la totalidad de los residuos generados fue destinada a procesos de recuperación. Con ello, el banco del Vaticano sostiene que consolida un modelo financiero orientado al bien común y a la creación de valor sostenible a largo plazo.