Cañada Real: la Iglesia acompaña desde hace décadas uno de los mayores focos de exclusión de Madrid
El cardenal José Cobo celebrará este domingo, 12 de julio, la Eucaristía en la parroquia de Santo Domingo de la Calzada, en el Sector 6 de la Cañada Real Galiana, para visibilizar la misión que la Iglesia desarrolla en este enclave marcado por la pobreza, los realojos y la falta de suministros básicos
La Cañada Real Galiana es uno de los lugares más desconocidos y, al mismo tiempo, más vulnerables de la Comunidad de Madrid. Lo que fue una antigua vía pecuaria utilizada durante siglos para la trashumancia se ha convertido en un asentamiento de varios kilómetros donde conviven miles de personas y donde la exclusión social, la pobreza y la falta de servicios básicos forman parte del día a día.
En ese escenario, la Iglesia mantiene una presencia constante desde hace décadas. La parroquia de Santo Domingo de la Calzada, situada en el Sector 6, y Cáritas Diocesana de Madrid, acompañan cada día a las familias que viven allí, ofreciendo apoyo material, educativo, espiritual y comunitario.
Este domingo, esa presencia recibirá un respaldo especial con la visita del cardenal José Cobo. El arzobispo de Madrid presidirá la Misa dominical en la parroquia para mostrar la cercanía de la diócesis a una comunidad que él mismo ha insistido en no dejar caer en el olvido.

«Un territorio de misión dentro de Madrid»
Hace 19 años llegó a la parroquia el sacerdote Agustín Rodríguez Teso. Desde entonces ha visto cambiar profundamente la realidad social de la Cañada.
La mayoría de los vecinos ya no son católicos. Conviven una importante comunidad musulmana, fieles de la Iglesia evangélica de Filadelfia, pequeños grupos de cristianos ortodoxos y una minoría católica. «Vivimos en un territorio de misión dentro de Madrid», resume el sacerdote.
La comunidad cristiana está formada por un pequeño grupo de vecinos, religiosas de distintas congregaciones —Compañía de María, Vedrunas, Agustinas y las Anas— y numerosos laicos que acuden desde otros puntos de Madrid para colaborar. Cada domingo entre diez y veinte personas participan en la Eucaristía.
A esta labor se suma Cáritas Diocesana de Madrid, que desarrolla proyectos de apoyo escolar, acompañamiento familiar y atención social para niños, jóvenes y adultos.

José Cobo quiere visibilizar la realidad de la Cañada Real
La visita del cardenal responde a una preocupación que ha manifestado desde el inicio de su ministerio como arzobispo. «Siempre ha expresado que no podemos dejar de visibilizar lo que ocurre en la Cañada y la presencia de la Iglesia en ese contexto», explica Agustín Rodríguez.
La celebración coincidirá además con la retransmisión de la Misa por La 2 de TVE, una oportunidad para que miles de personas conozcan una realidad habitualmente alejada de los focos. «Sentimos su cercanía y su aliento cariñoso. El contacto con él es permanente, cercano e intenso», añade el párroco.

Más de 2.900 vecinos en el Sector 6
El Sector 6 concentra la situación más difícil de toda la Cañada Real. Según los últimos datos de la Comunidad de Madrid, viven allí 2.953 personas, de las que 1.211 son menores de edad.
El barrio afronta desde hace años un proceso de realojos acordado por las administraciones, mientras permanece sin suministro eléctrico desde 2020. A ello se suman el hacinamiento, la ausencia de agua corriente en muchas viviendas, los problemas de salubridad y la llegada de nuevas familias que ocupan parcelas ya existentes.
«Aquí la gran apuesta son los realojos, pero el ritmo es tan lento que genera más problemas de los que ya tenemos», lamenta el sacerdote. «No se puede seguir sosteniendo la ínfima calidad de vida».

Una presencia que no abandona
Entre chabolas, viviendas precarias y calles sin apenas servicios, la Iglesia continúa celebrando los sacramentos, visitando a las familias y acompañando a quienes sufren la exclusión.
Para Agustín Rodríguez, esa es la razón última de la presencia eclesial en la Cañada Real: anunciar que «Dios está de su parte por encima de cualquier otra realidad» y trabajar para que esa esperanza se traduzca también en una vida más digna para todos sus habitantes.