El último año de Bretón al frente de Cáritas: 529,9 millones de € para ayudar a 2,1 millones de personas - Alfa y Omega

El último año de Bretón al frente de Cáritas: 529,9 millones de € para ayudar a 2,1 millones de personas

La memoria de Cáritas Española advierte de la inseguridad alimentaria en el 12 % de los hogares españoles. Para la nueva secretaria general, María González Dyne, el alza de los precios es una «losa» para las familias más vulnerables «hasta el punto de incidir en una cuestión tan básica como la garantía alimentaria»

José Calderero de Aldecoa
María González, Manuel Bretón y Laura Daniele durante la rueda de prensa.
María González, Manuel Bretón y Laura Daniele durante la rueda de prensa. Foto: José Calderero de Aldecoa.

«Cáritas me ha enseñado a mirar la realidad con más hondura, a reconocer la dignidad incluso en las situaciones más frágiles y a creer, con convicción, que la misericordia no es una palabra piadosa, sino una forma concreta de transformar el mundo. Estoy en tiempo de cierre de una etapa, pero lo hago con gratitud y con la convicción de que la verdad, la justicia y la dignidad humana seguirán siendo el terreno común en el que nos encontraremos siempre». Así se ha despedido Manuel Bretón de su cargo de presidente de Cáritas Española durante la presentación este martes de la memoria de la entidad, que durante el último año de Bretón invirtió 529,9 millones de euros para acompañar a 2,1 millones de personas tanto dentro como fuera de España.

A partir de octubre, Bretón será sustituido por Luis Ayala, laico de la archidiócesis de Madrid y catedrático de Economía, cuyo nombramiento fue ratificado por la Comisión Permanente de la CEE, en su última reunión, a propuesta de los obispos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y Promoción Humana.

Días sin comer

Antes de la despedida, la nueva secretaria general de Cáritas Española, María González Dyne, ha advertido del panorama sombrío que se cierne sobre España. Los datos son tumbativos: Uno de cada diez hogares españoles (12 %) sufre inseguridad alimentaria. Entre ellos, hay un 5,7 % —2,8 millones de personas— que se han visto obligadas a renunciar a una dieta saludable, reduciendo la cantidad de alimentos consumidos e incluyendo prácticas como saltarse alguna comida. Hay un dato aun peor. En la España del siglo XXI, esa en la que se ha construido un circuito de Fórmula 1 en apenas seis meses, hay 686.000 personas (1,4 %) que pasan sin comer días enteros por falta de recursos.

Entre las causas de este auténtico drama social se encuentra el encarecimiento de la vivienda y la alimentación, que son las partidas de gasto a las que las familias dedican la mayor parte de sus ingresos. Solo en el último año, adquirir una vivienda se ha encarecido un 13 % en España, y alquilarla un 4 %. Simultáneamente, la inflación de los alimentos básicos sigue asfixiando los presupuestos familiares con subidas que alcanzan el 16 % en las legumbres, el 15 % en las hortalizas, el 14 % en los huevos y el 10 % en el pescado.

Para Dyne, que sustituyó en diciembre a Natalia Peiro, el alza de los precios es una «losa» para las familias más vulnerables «hasta el punto de incidir en una cuestión tan básica como la garantía alimentaria».

Se trata de una situación que afecta especialmente a los hogares encabezados por mujeres o por personas que se encontraban en búsqueda de empleo o que contaban con un trabajo inestable o precario. En total, a lo largo de 2025, las más de 4.913 Cáritas parroquiales apoyaron en sus necesidades alimentarias a más de 615.000 personas a través del Programa de Acogida y Asistencia. Esta cifra representa el 56 % de todas las personas acompañadas por la red el año pasado dentro de España.

Los equipos de emergencias ayudan a desembarcar a varios migrantes, en el puerto de La Restinga, a 10 de septiembre de 2024, en El Hierro, Canarias (España).
Los equipos de emergencias ayudan a desembarcar a varios migrantes, en el puerto de La Restinga, a 10 de septiembre de 2024, en El Hierro, Canarias (España). Foto: Europa Press / Antonio Sempere.

Más migrantes atendidos

Una cifra similar es la de migrantes atendidos por Cáritas Española. Son ya el 57 %, muchos de ellos, en situación administrativa irregular. De hecho, las distintas iniciativas relacionadas con la Movilidad Humana registraron un incremento en el número de participantes del 35,8% en el último año, al pasar de las 34.767 personas en 2024 a las 47.226 en 2025.

La precaria situación de estas personas provoca que tengan que ser atendidos desde varios programas simultáneamente, como Acogida y Asistencia, Vivienda, Violencia machista, prostitución y trata, Empleo, Educación y/o Servicio jurídico. Este último ha registrado un incremento exponencial de casi un 58 %.

Según María González Dyne, «este incremento se explica, sobre todo, por las novedades que introdujo la entrada en vigor del nuevo reglamento de extranjería, en particular, a la incompatibilidad entre la protección internacional y los arraigos que obligó a miles de personas migrantes a tomar decisiones difíciles con el debido asesoramiento jurídico».

Regularización de migrantes

En el ámbito de los migrantes, la secretaria general ha destacado el esfuerzo importante en el ámbito de la incidencia política. «El trabajo en red ha permitido apoyar de forma sostenida la tramitación en el Congreso de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), que ha concluido en un Real Decreto de regularización extraordinaria de personas migrantes», ha apuntado.

Por su parte, Manuel Bretón ha recordado que «fuimos de las organizaciones originarias del proceso. Lo defendimos a ultranza». Una labor que provocó la reacción del Gobierno, en forma de real decreto. «Cáritas ha apoyado todo lo que ha podido. Nos sorprenden las cifras, no pensamos que se pudieran llegar a esas cifras. Ojalá la mayoría de ellas lo consigan», ha expresado el presidente de Cáritas justo el día en que termina el plazo para presentar la solicitud de regularización.

Economía solidaria y cooperación al desarrollo

Por último, la secretaria general de Cáritas Española ha subrayado el programa de Economía Solidaria, que aglutinó la mayor concentración de fondos en 2025 y que logró la inserción laboral del 21 % de los participantes; el esfuerzo en cooperación en un contexto de recorte de la ayuda al desarrollo y el aumento del 25 % de los donativos particulares.