Militan en distintos partidos pero ven los mismos retos
Jóvenes políticos y vinculados a la Red Fratelli celebraron un foro sinodal en el Arzobispado sobre Fratelli tutti. Entregarán a León XIV sus propuestas para un mundo mejor en la vigilia del 6 de junio
Noemí Sánchez no ocupa ningún cargo y milita desde hace poco en Más Madrid. Tampoco conocía hasta ahora la Red Fratelli, una iniciativa de la diócesis que promueve un espacio para tender puentes entre jóvenes con participación o interés en la política y asuntos sociales. Pero, en cuanto supo su existencia, fue ilusionada a la reunión que convocó el pasado viernes en el Arzobispado de Madrid porque «soy muy cristiana». Ella y otros 20 jóvenes vinculados a diferentes partidos de todo el espectro ideológico y asociaciones como Juventud Obrera Cristiana (JOC) charlaron en tres grupos de trabajo sobre la encíclica Fratelli tutti y elaboraron un documento común con sus diagnósticos y propuestas para entregárselo en mano a León XIV durante la vigilia de jóvenes del 6 de junio.

Feligresa de San Clemente Romano, esta vecina de Villaverde de ascendencia ecuatoriana lamenta que, «a veces, cuando pensamos en política, dejamos de lado la fe». No es su caso ni el de los jóvenes que conoció el viernes. «Me ha gustado muchísimo esta iniciativa precisamente por eso». En lo concreto, quiso aportar una pincelada contra «la desigualdad, el racismo y la exclusión, que pueden acabar dividiéndonos». Sobre la visita del Papa, tiene «muchísima ilusión» de acudir con su parroquia, anima a que «se apunte más gente» y mantiene la esperanza de que dé frutos en una España que «se esta alejando de la fe».
Carlos Barba pertenece a las Nuevas Generaciones del PP y a la Red Fratelli. Vocal vecino de la Junta de Distrito de Moratalaz, detalla que durante este encuentro se utilizó la misma metodología que en el Sínodo: la conversación en el Espíritu. «Nos hemos juntado para dialogar con el objetivo de llegar a un encuentro», explica. Tras una oración y un momento de silencio, cada participante tomó la palabra por dos minutos para compartir impresiones, sin debate, y se pusieron en común los consensos que se descubrieron. Por ejemplo, «una de las grandes líneas señalaba que tenemos que acoger a los que son diferentes». Después «seguramente difiramos en cómo se logra esa inclusión social», pero la meta ya está fijada. En cuanto al viaje de León XIV, Barba lo califica de «una oportunidad para que todos los españoles, también los que no están acostumbrados a escucharle, aprovechen para que su mensaje llegue a sus corazones».

Pablo Izquierdo ha militado anteriormente en dos formaciones, pero en este momento vive su compromiso con el bien común por otros cauces. Forma parte de la Red Fratelli desde sus orígenes porque «sigo creyendo en las implicaciones sociales de la fe cristiana» y, por tanto, «en la necesidad de crear espacios como este para que los jóvenes que se enfocan hacia la vida pública tengan algún manantial al que acudir». En la mesa en la que participó, «veníamos de contextos sociales y económicos muy distintos, pero compartíamos análisis». En particular, «hablando de la soledad y el individualismo». Espera del viaje del Papa «un altavoz muy interesante». Cree que «mucha gente va a estar pendiente» y servirá «para renovar el rostro de la fe». A su juicio, «no tenemos buena opinión pública y que venga un Papa enérgico puede enseñar lo que somos en realidad».
Al final del encuentro, José Luis Segovia, vicario Pastoral de Madrid, también charló con los jóvenes antes de bendecirlos. «Entre vuestra generación, los partidos, los sindicatos y la propia Iglesia están desprestigiados», por lo que les agradeció «reivindicar la buena política». También los felicitó por que, «con las adscripciones que os dé la gana», militaran como cristianos. Citando al Papa Francisco, les recordó que «lo malo no es el conflicto», porque «maduramos gracias a los pequeños traumas de nuestra biografía». Y les dio «un último gracias» por perseguir «un ideal del bien común por encima de los intereses individuales».