Un simple accidente. Irán, un país que clama por la redención - Alfa y Omega

Un simple accidente. Irán, un país que clama por la redención

Rosa Die Alcolea
Majid Panahi, Mohamad Ali Elyasmehr, Vahid Mobasseri y Maryam Afshari, frente a dos guardias, en un momento del filme.
Majid Panahi, Mohamad Ali Elyasmehr, Vahid Mobasseri y Maryam Afshari, frente a dos guardias, en un momento del filme. Foto: Filmin.

«El hombre es un lobo para el hombre». Aunque popularizada por Hobbes, la frase se atribuye originalmente a Plauto en Asinaria. Describe la tendencia humana al conflicto permanente, algo que el cineasta iraní Jafar Panahi conoce bien y que verbaliza uno de sus personajes: «O matas o te matan». En Un simple accidente (disponible en Filmin, Movistar Plus+ y Prime Video) Panahi construye, con hondura antropológica, un relato sobre la venganza y el perdón en el contexto de la represión y la violencia de Estado en Irán desde la instauración de la República Islámica en 1979. 

La historia avanza de forma progresiva, desplegando la ironía de un título que encierra mucho más de lo que promete. Todo parte de un incidente aparentemente banal: un accidente de tráfico que afecta a Eghbal, padre de familia, y desencadena una serie de acontecimientos inesperados. A partir de ese momento Vahid, un mecánico, revive su paso por prisión tras reconocer en Eghbal a quien podría haber sido su torturador. La duda lo empuja a reunir a antiguos compañeros de celda para confirmar su identidad. La pregunta es inevitable: ¿qué harán si se confirma?

Panahi articula un guion de creciente complejidad que invita a reflexionar sobre una realidad social y política profundamente arraigada. Su propuesta va más allá del costumbrismo y del realismo social: combina drama, thriller y comedia negra, con ecos de Tarantino, para explorar los límites morales del individuo. El filme destaca por su agudeza, aunque el dilema ético que plantea resulta, en ocasiones, reiterativo. No obstante, el desenlace inquietante compensa esa insistencia. El reparto, formado por los actores iraníes Abrahim Azizi, Madjid Panahi, Vahid Mobasseri y Mariam Afshari, refuerza la intensidad emocional del conjunto.

Nominado a Mejor Película Internacional y Mejor Guion Original en los Óscar y a cuatro Globos de Oro y premiada en Cannes con la Palma de Oro, Jafar Panahi es el vivo reflejo de las ocasionales incongruencias de la geopolítica: ya en Los Ángeles, a dos días antes de la ceremonia de los Óscar y coincidiendo con los bombardeos que recibía su país por parte de Estados Unidos e Israel, reconocía estar completamente desubicado en medio de la mayor parafernalia cinematográfica del mundo. «En comparación con lo que está ocurriendo en mi país, los Óscar y cualquier otra cosa carecen realmente de sentido y estoy con esa dualidad de sentimientos». 

Llevaba décadas sin tener permiso del régimen iraní para salir del territorio después de haber pasado por la cárcel, por arresto domiciliario y de haber rodado sus últimas películas en la clandestinidad; desde Esto no es una película, en su casa, a Taxi Teherán, que rodó dentro de un coche, Tres caras o Los osos no existen. También le ha ocurrido con Un simple accidente, cuyas copias tuvo que sacar del país y que habla, precisamente, de los recuerdos de su paso por prisión.

Esta cinta consolida a Panahi como una figura clave para entender las tensiones entre cine y geopolítica. Tras años de persecución, cárcel y rodajes clandestinos, su obra sigue siendo un acto de resistencia y memoria.

Un simple accidente
Dirección:

Jafar Panahi

País:

Irán

Año:

2025

Género:

Drama, thriller

Público:

+16 años

Cartel de 'Un simple accidente'