Leonas que curan a los niños hospitalizados y solos
Juan Manuel Cotelo lanza Leonas, una producción sobre las mujeres de Mamás en Acción
Valencia, 2013. Una joven encuentra a un bebé, enfermo y solo, sin familia, en un hospital. Se ofrece a acompañarle, pero se lo prohíben: «De ese niño se encarga la Administración», le dicen. «Me dijeron que sólo era un niño. Respondí que era un niño solo. Eso lo cambia todo», dijo ella. Así nació la aventura de Mamás en Acción, una ONG dedicada a acompañar y dar cariño a niños hospitalizados que están solos, ya sea porque no tienen familia, están tutelados por la administración o sus padres no pueden atenderlos por situaciones de extrema vulnerabilidad. Hoy, 13 años después de aquel primer encuentro, esta historia protagoniza en último lanzamiento de Juan Manuel Cotelo en Infinito + 1, Leonas.
—¿Cómo conociste esta historia y qué fue lo que más te impresionó?
—Fue un amor a primera vista, literalmente. Fui al programa Últimas Preguntas, de RTVE, y cuando estaba a punto de ser entrevistado, escuché los últimos minutos de la entrevista anterior, con Majo Gimeno, fundadora de Mamás en Acción. Me impresionó tanto lo poco que escuché que inmediatamente le pedí su número, nos vimos en Valencia, y concluí: «Esto lo tiene que conocer todo el mundo».

—¿Qué muestra Leonas?
—En Leonas se muestra, de forma sencilla, que el amor no es algo solamente bonito —que lo es—, sino que también es curativo y eficaz. ¡Esa es la buena noticia! Que el amor incondicional no es una utopía, sino una realidad. Y que la paz es posible y no depende solo de los de arriba, sino de cualquier persona que ame con obras. Existe un remedio eficaz para sanar todas las heridas individuales y de toda la sociedad. Y a través de las leonas como las que mostramos, ese remedio sale a la luz.
«Todos estamos hechos de amor»
—¿Cómo reaccionan los niños a la compañía de estas mujeres?
—Es muy impresionante descubrir que todos estamos hechos de amor: hombres y mujeres, niños y ancianos. El amor es nuestra esencia, no un complemento, hasta el punto de que cualquiera de nosotros, a cualquier edad, nos estropeamos por la falta de amor… ¡y nos sanamos al recibirlo!
—Una sanación…
—Sí, y no me refiero solo a una curación anímica, sino incluso física, en muchos casos. Porque somos cuerpo y alma, inseparables. Además, estas mujeres, las leonas, cuando dan amor, ¡también se curan! Es un beneficio mutuo, de ida y vuelta. Está acreditado por la ciencia: el amor cura a quien lo recibe y a quien lo da. La receta es universal.