Cristo de la Fe y la Salud. El Jesús «de mirada amable» que ven los niños del hospital - Alfa y Omega

Cristo de la Fe y la Salud. El Jesús «de mirada amable» que ven los niños del hospital

Entre los hombres y mujeres de trono del Cristo de la Fe y la Salud participan familiares de niños del Hospital Niño Jesús. Y ante él rezan muchos pequeños «con la cabecita rapada o en silla de ruedas»

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Cristo de la Fe y la Salud. A la derecha: La imagen abriéndose paso entre las calles madrileñas.
Cristo de la Fe y la Salud. A la derecha: La imagen abriéndose paso entre las calles madrileñas. Fotos: Cristo de la Fe y la Salud.

«Empezamos esta aventura en plena pandemia por la COVID-19 y fue una odisea», afirma José Antón Reguera, hermano mayor de la Hermandad del Cristo de la Fe y la Salud y María Santísima de la Paz. Procedente de Málaga, Antón y su mujer, Rosario Echevarría, siempre tuvieron la «ilusión» de que por las calles de Madrid saliera un trono —una imagen con un tamaño y un despliegue superiores a los de un paso tradicional— como los que hay en su tierra. 

Desde aquel 2021 han salido ya tres veces, y este será el cuarto año que lo hacen por las calles. Sin embargo, su recorrido no pasa por el Madrid antiguo, como lo hacen muchas otras hermandades, sino que sale de un lugar muy especial: el Hospital Niño Jesús, un centro especializado en tratar a niños con alguna enfermedad. 

De hecho, la imagen titular de la hermandad, el Cristo de la Fe y la Salud, se encuentra todo el año en la capilla del hospital, por lo que son incontables las personas que acuden cada año a rezar ante ella. «Van miles de personas —atestigua José Antón—. Es fácil ver a niños con cabecita rapada o en sillas de ruedas. Cuando dejamos la imagen allí por primera vez, enseguida la empezaron a cubrir de mensajes, de cartas y de exvotos relacionados con las enfermedades y las curaciones de estos niños. Hubo que poner un libro enorme delante para que la gente pusiera ahí sus intenciones. Fue impresionante». 

Este Domingo de Ramos, el Cristo saldrá de nuevo a la calle llevado por 40 mujeres y 140 hombres de trono, dadas las espectaculares dimensiones que tiene. Repartidos en seis varales de aluminio de 13 metros cada uno, entre todas estas personas hay muchos familiares, padres, abuelos y hasta hermanos de pequeños que han pasado por el Niño Jesús. «El Cristo alimenta la fe y la esperanza de todas estas familias», asevera Antón. 

Lamentablemente, alguno de estos niños fallece a causa de la enfermedad. «Hace poco me llamó el padre de uno de ellos para decirme que estaba hecho polvo, pero que tenía la necesidad de salir para acompañar al Cristo», cuenta el hermano mayor. También salen con el trono algunos de los médicos que atienden habitualmente a estos niños. «Es muy emocionante», añade. 

Recorrido de la procesión

Domingo de Ramos. 29 de marzo. 17:00 h.

  • Hospital del Niño Jesús (puerta trasera)
  • Calle Pío Baroja
  • Avenida Menéndez Pelayo
  • Calle O’Donnell
  • Calle Narváez
  • Calle Doce de Octubre
  • Avenida Menéndez Pelayo
  • Calle Pío Baroja
  • Hospital del Niño Jesús

Nada más salir del hospital, el trono se gira para ponerse mirando a la capilla, y hasta allí se acercan los niños que lo han pedido para que se les imponga la medalla de la hermandad. Luego se gira y continúa un recorrido de casi cinco horas por las calles del barrio. «Vienen muchísimos a acercarse. Una vez, una madre me pidió que pasáramos despacio para que su hija, que estaba malita, lo pudiera ver. Lo que hicimos fue parar la imagen delante de ella e invitarla a tocar la campana para que fuera ella la que alzara el trono de nuevo», cuenta emocionado Antón.  

En todo el tiempo que está el Cristo procesionando «oyes de todo», revela. «La gente llora o da gracias a Jesús, o se arrodilla en medio de la acera. Hay incluso ancianas que van siguiendo al paso con sus andadores. Es todo muy bonito», dice. 

A todos ellos, la imagen del Cristo se les aparece de un modo especial. El hermano mayor de la cofradía revela que para ella, elaborada por un imaginero de Chipiona, «no queríamos un gesto muy duro y sufriente, porque delante se ponen muchas personas sufriendo y no queríamos añadir más dolor». Por eso, el Cristo de la Fe y la Salud «tiene una mirada amable, para que Dios pueda hacer sentir su amor a toda esa gente que se le pone delante».  

La hermandad tiene un privilegio especial. Además de salir a la calle en Semana Santa, lo hace de nuevo en la octava del Corpus Christi, esta vez para llevar con toda unción y reverencia el Santísimo Sacramento. Antón tienen claro que, aunque el propósito final de toda hermandad de penitencia es pisar la calle, «sin el culto y la caridad estaríamos solo para pasear una talla». 

Por eso, todos los hermanos se implican en labores de caridad en colaboración con varias clínicas; gracias a ello, 50 familias pueden costear gastos sanitarios básicos como cirugías, gafas «o lo que haga falta». Junto a ello, la hermandad ha solucionado problemas de pensiones de vejez, dinero urgente para pasar el mes y asesoramiento laboral para familias y personas en necesidad. Y todo eso, sin olvidar la atención a la población del hospital, donde cada Navidad montan «un belén impresionante» que ayuda a los niños y a sus familiares a vivir la enfermedad con la mirada puesta en el Niño Jesús.

Hermandad Cristo de la Fe y la Salud y María Santísima de la Paz
Año fundación:

2021

Sede:

Hospital Niño Jesús

Nº de miembros:

300

Color:

Blanco y oro

Escudo de la hermandad