Hermandad del Silencio. Esta cofradía cambió de titular «por el bien del pueblo de Dios»
El Silencio, que a pesar de su nombre lleva acompañamiento musical, decidió aportar a Madrid la flagelación que le faltaba. Tiene el honor de haber recuperado la Semana Santa de Madrid en la posguerra
Cuando la Hermandad del Silencio y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Fe, Nuestro Padre Jesús del Perdón y María Santísima de los Desamparados haga estación de penitencia este próximo Domingo de Ramos, a partir de las 15:30 horas, lo primero que le llamará a uno la atención es que, a pesar del nombre, el paso vendrá acompañado de música. «Lo del silencio alude más bien a una cuestión histórica», explica a Alfa y Omega el actual hermano mayor, Pablo Medranda.
La entidad se creó en 1940 —y fue aprobada en 1941— bajo el nombre de Hermandad de Cruzados de la Fe y tiene el honor de haber recuperado la Semana Santa de Madrid en la posguerra. De hecho, en sus primeros años, organizaba el pregón, la procesión de las palmas el Domingo de Ramos, la procesión del rosario de penitencia —el Miércoles Santo— y «la solemne procesión del Silencio del Viernes Santo». Esta comenzaba a las once de la noche y en la Puerta del Sol se le unían la mayoría de cofradías de Madrid. «Llegó a estar constituida por 21 pasos».
Domingo de Ramos. 29 de marzo. 15:30 h.
- Iglesia del Santísimo
- Cristo de la Fe
- Calle Atocha (parroquias San Nicolás y Santa Cruz)
- Calle Imperial
- Calle Latoneros
- Calle San Justo (basílica de San Miguel)
- Plaza de la Villa
- Calle Mayor
- Calle Bailén (catedral de la Almudena)
- Calle Requena
- Plaza de Santiago
- Calle Milaneses
- Calle Mayor
- Calle Ciudad Rodrigo
- Plaza Mayor
- Calle Postas
- Puerta del Sol
- Carrera de San Jerónimo
- Calle del Príncipe
- Plaza de Santa Ana
- Calle del Prado
- Calle Cervantes
- Calle San José
- Iglesia del Santísimo Cristo de la Fe
Luego todo eso fue evolucionando. En honor a su origen introdujeron la palabra «silencio» en su nombre; pero, en realidad, «para nosotros la música tiene su importancia», subraya Medranda. De hecho, la hermandad cuenta con, por lo menos, tres canciones dedicadas a ellos. «Le tengo mucha devoción a las hermandades que van en silencio, pero no podría entender una Semana Santa en la que no estuviera presente en ningún momento el acompañamiento musical».
Cambio de titular
En la actualidad, los 21 pasos iniciales de la procesión del silencio —procedentes de varias cofradías—, se han reducido a tres. «Sacamos a Nuestro Padre Jesús del Perdón». Es una imagen de la flagelación con la que hacen la estación de penitencia en la catedral de la Almudena, como pidió a todas las hermandades el arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo.
Pero existe otro titular, el Santísimo Cristo de la Fe, que «fue la imagen que sacamos el Viernes Santo durante muchísimos años». Lo que ocurrió es que «en Madrid ya procesionaban otros Cristos, pero ninguna flagelación; así que pensando en el bien del pueblo de Dios decidimos hacer el cambio de titular» y de día de procesión, al domingo.
No fue una decisión fácil. «A los hermanos más mayores les costó aceptarlo, porque llevaba mucho tiempo llevando sobre sus hombros al Cristo de la Fe». Pero al final «las procesiones no dejan de ser una gran catequesis viviente, y como en esa pasión faltaba una flagelación decidimos, no sin dolor, dársela nosotros a todos los madrileños».

El hermano mayor, sin embargo, reconoce que también influyó la notoriedad, el Viernes Santo, del Jesús de Medinaceli. «Es la talla con mayor devoción de Madrid, así que salir ese mismo día con un crucificado, como es lógico y entendible, nos hacía estar un poco en la sombra. El cariño de Madrid por el de Medinaceli es incalculable».
Por último, Medranda habla de María Santísima de los Desamparados, la tercera de sus titulares, a la que sacan, en procesión ordinaria en mayo. Desde la hermandad sueñan con verla «bajo palio» el «Domingo de Ramos». Pero son conscientes de que «es un proyecto a muy largo plazo». En este sentido, el Silencio tiene el hándicap de que su sede no es una parroquia. «Lo tenemos en propiedad»; lo que implica que todas las actuaciones que haya que hacer corren a cargo de los hermanos. «Ahora, por ejemplo, nos toca arreglar la espadaña y se trata de un gasto que tenemos que sufragar nosotros».
1940
Iglesia del Santísimo Cristo de la Fe
200
Morado y blanco