Los cristianos y disidentes iraníes viven la guerra entre el miedo y la esperanza

Los cristianos y disidentes iraníes viven la guerra entre el miedo y la esperanza

El Centro por los Derechos Humanos en Irán exige evitar acciones militares que pongan en peligro a los presos políticos, como hizo Israel en junio, y que la comunidad internacional actúe para protegerlos

María Martínez López
Humo tras un bombardeo en Teherán. Foto: CNS / Reuters / WANA.
Humo tras un bombardeo en Teherán. Foto: CNS / Reuters / WANA.

«El sonido de las explosiones es aterrador. Los aviones de combate llevan a cabo ataques continuos, y hemos tenido que tapar nuestras ventanas con cinta adhesiva para resistir la fuerza de las explosiones. Aun así, creo que Dios me salvará y me librará de esta guerra». Así vivieron los cristianos iraníes los primeros días del ataque conjunto de Israel y Estados Unidos contra Irán, según el testimonio que una de ellos hizo llegar a la ONG Puertas Abiertas

Otro cristiano iraní, en el exilio y experto en la realidad del país, confesaba estar «con el corazón encogido. No celebro la guerra, ni me tomo a la ligera el sufrimiento que causa a las familias, en Irán, en Israel y en toda la región. Cada vida es preciosa ante Dios». 

Sin embargo, al mismo tiempo subrayaba el «profundo anhelo de libertad» de sus compatriotas. Por eso, rezaba para que este momento «no conduzca a una mayor destrucción» y por «la protección de los inocentes y la moderación de los líderes». Espera que esta guerra se convierta en «un punto de inflexión hacia la justicia y la verdadera libertad» y «un futuro en el que Irán y la región puedan conocer la libertad sin miedo».

Iraníes compran en un mercado en Teherán, en medio del conflicto. Foto: CNS / Reuters / WANA.
Iraníes compran en un mercado en Teherán, en medio del conflicto. Foto: CNS / Reuters / WANA.

Sobre la muerte del ayatolá Alí Jamenei, analista anónimo recordaba que «bajo su liderazgo», las Iglesias en Irán han vivido «décadas bajo una intensa presión, enfrentándose a restricciones, vigilancia, detenciones y el peso constante de la incertidumbre». 

Por eso, otra cristiana exiliada debido a esta persecución expresaba cómo ahora «tenemos mucha esperanza de poder volver a nuestra patria». Y pedía a Dios el «fin de la opresión», que «traiga paz y proteja a todo Oriente Medio en este momento de cambio para Irán». Y también «el comienzo de una nueva era de libertad, especialmente libertad religiosa». 

Los iraníes «esperan su momento»

En declaraciones a Alfa y Omega, Steve Dew-Jones, de la organización prolibertad religiosa en el país Article 18, califica de «momento monumental» lo ocurrido. Recuerda la «miseria y opresión» que han sufrido los iraníes y subraya que «una gran mayoría anhela ver un tipo diferente de Gobierno. Si este sueño se hiciera realidad, el potencial de cambio positivo en Irán sería casi ilimitado». 

Dew-Jones cree que los iraníes «están esperando su momento de levantarse. Esperamos y rezamos para que si ese momento llega, las fuerzas represivas de la República Islámica ya no puedan o quieran responder» con la virulencia del pasado enero. Recuerda que entonces, durante las masivas protestas por todo el territorio, «decenas de miles de manifestantes fueron masacrados». 

¿Qué pasa con los presos políticos?

El recrudecimiento de la persecución y el impacto de la guerra en sus víctimas es precisamente una de las mayores preocupaciones para el Centro para los Derechos Humanos en Irán (CHRI por sus siglas en inglés). En un comunicado, se muestra «gravemente preocupado por la seguridad y las condiciones de los presos políticos y los detenidos», en medio de los intensos bombardeos. Especialmente de los desaparecidos durante las recientes protestas.

Procesión fúnebre por las víctimas de la violencia en enero. Foto: IRIB / Reuters.
Procesión fúnebre por las víctimas de la violencia en enero. Foto: IRIB / Reuters.

Por eso, desde la entidad piden a todos los implicados «evitar cualquier acción que pudiera amenazar su seguridad». Así, subrayan que «en tiempo de guerra las cárceles están protegidas bajo el derecho humanitario internacional». Y recuerdan que durante el conflicto de doce días de junio pasado «la prisión de Evin fue objeto de ataques israelíes de forma ilegal». En ese tiempo, «las autoridades no evacuaron a los detenidos a pesar del riesgo».

Al mismo tiempo, el CHRI alerta de que Teherán «tiene un historial de utilizar la sombra de la guerra y las crisis para llevar a cabo abusos en las prisiones y vengarse contra los presos políticos». Por ello, hace un llamamiento a Gobiernos y organizaciones internacionales para «utilizar de forma urgente todos los canales diplomáticos y políticos disponibles para presionar a las autoridades iraníes». La comunidad internacional debe exigirles la liberación de todos y asegurar que «no se llevarán a cabo ejecuciones durante este período de conflicto».