Cáritas «El género, de lo que más condiciona la posición social»

Cáritas: «El género continúa siendo uno de los factores que más condiciona la posición social»

Cuatro de cada diez hogares sustentados por mujeres están en exclusión social, casi el doble que los encabezados por hombres, advierten desde Cáritas

José Calderero de Aldecoa
Una mujer con su hijo. Foto: Jesús Hellín/Europa Press

«El género continúa siendo uno de los factores que más condiciona la posición social, las oportunidades y la vulnerabilidad». Lo asegura Leticia Escutia, responsable del programa de Mujer de Cáritas Española, con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Los datos le dan la razón. Según el IX Informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social, el 44,4 % de las familias monoparentales encabezadas por una mujer están en exclusión social en nuestro país, casi el doble que las sustentadas por hombres (26,8 %).

Una realidad que también se traslada al día a día de la entidad caritativa de la Iglesia. En los distintos programas de Cáritas, las mujeres representan el 65 % de las personas atendidas. El perfil predominante es el de mujeres mayores de 45 años, con estudios básicos y, cada vez más, mujeres migrantes.

Cáritas denuncia la dificultad de acceso al empleo

Concretamente, entre los perfiles mayoritarios atendidos por Cáritas aparecen madres solas sustentadoras de hogares enteros con pocos recursos; mujeres migrantes expuestas a empleos extremadamente precarios y a dificultades para regularizar su situación; mujeres mayores con pensiones insuficientes y redes de apoyo debilitadas y mujeres en zonas rurales con menor acceso a servicios esenciales.

«En todas ellas se repiten patrones muy claros: dificultad para acceder o mantener una vivienda estable; obstáculos para el acceso a un empleo digno y compatible con los cuidados; sobrecarga mental y física por asumir en solitario los cuidados y la economía del hogar y procesos administrativos lentos que complican aún más su salida de la pobreza», indica Escutia.

Ante esta realidad, Cáritas reivindica el acceso al mercado laboral en igualdad de condiciones, con trabajos dignos y sin discriminación de género. Asimismo, exige la formalización del empleo en sectores precarizados como el doméstico, agrícola y de servicios, así como la eliminación de barreras administrativas para las mujeres migrantes, garantizando permisos de residencia y trabajo justos.

«Estas mujeres deben ser compensadas por su aportación social», dice la presidenta de la FEFN
«Estas mujeres deben ser compensadas por su aportación social», dice la presidenta de la FEFN. Foto: Ninoska Zamora.

Iglesia por el Trabajo Decente

Por su parte, la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente ha puesto el foco en el impacto de las nuevas tecnologías, las plataformas digitales y la inteligencia artificial en el acceso al empleo y a los derechos laborales, una realidad que está afectando de manera especial a las mujeres.

La rápida digitalización del mercado laboral exige competencias, dispositivos y conexión estable. Sin embargo, no todas las personas parten del mismo punto. Según el IX Informe FOESSA, un tercio de los hogares vulnerables —muchos de ellos encabezados por mujeres— vive en situación de apagón digital. En los hogares en pobreza severa, el 35 % carece de conexión estable y el 34 % no dispone de destrezas digitales suficientes.

Esta realidad tiene consecuencias directas: mujeres que no pueden inscribirse en ofertas de empleo, iniciar trámites administrativos o regularizar su situación porque las plataformas resultan inaccesibles o excesivamente complejas. La situación es especialmente grave en sectores feminizados y precarios, como los cuidados o el trabajo en el ámbito rural.

En este contexto, ITD reclama a las instituciones públicas y a la sociedad en su conjunto que impulsen políticas que garanticen recursos, formación y acompañamiento para reducir la brecha digital de género y evitar que la innovación tecnológica se convierta en un nuevo factor de exclusión.