Escuelas Católicas responde a las 70 organización que piden eliminar la asignatura de Religión - Alfa y Omega

Escuelas Católicas responde a las 70 organización que piden eliminar la asignatura de Religión

Según Escuelas Católicas, «una escuela verdaderamente pública —entendida como servicio a la sociedad— no es la que silencia la dimensión espiritual del ser humano»

José Calderero de Aldecoa
Foto: Justo Rodríguez

Escuelas Católicas (EC) ha salido al paso de la declaración de casi 70 organizaciones que pedían eliminar la asignatura de Religión de la enseñanza «de forma inmediata», avanzar hacia «una escuela pública y plenamente laica» y derogar los Acuerdos con el Vaticano.

Para la entidad, «una escuela verdaderamente pública —entendida como servicio a la sociedad— no es la que silencia la dimensión espiritual del ser humano, sino la que asegura que todas las convicciones pueden expresarse en un marco de respeto y convivencia».

Sacar la materia de la enseñanza, según EC, «no genera neutralidad, sino empobrecimiento». La religión «forma parte de nuestra tradición cultural, histórica y ética», y su presencia en la escuela «contribuye a una mayor comprensión de la persona y de la sociedad».

El Papa León XIV llegando a la audiencia jubilar
Foto: Vatican Media.

Visión parcial de la realidad

Por ello, «reducir la educación a una transmisión de contenidos sin ningún tipo de referencia trascendente implica ofrecer una visión parcial de la realidad y limitar el desarrollo integral del alumno». Así como «despojar al maestro de su vocación de guía integral».

Por otro lado, desde Escuelas Católicas recuerdan que «la libertad de enseñanza es un derecho fundamental, reconocido en la Constitución», que «se concreta, entre otras cuestiones, en la posibilidad de que las familias elijan un proyecto educativo coherente con sus convicciones, y el Estado está llamado a garantizar ese derecho».

Escuelas católicas: Pluralismo democrático

Asimismo, la organización católica ha defendido la financiación de los centros concertados con ideario propio. Cuestionarla «supone, en la práctica, convertir la libertad educativa en un privilegio para quienes pueden asumir el coste de la enseñanza privada». Al contrario, la educación concertada «permite que miles de familias, con independencia de su renta, accedan a un modelo educativo que integra fe, cultura y compromiso social». Y añaden: «Atacar este modelo no fortalece la igualdad, sino que debilita el pluralismo democrático».

Por último, la institución reafirma la «identidad y compromiso de la escuela católica, en la que no se ofrece una ética de valores genéricos, sino un modelo educativo que no tiene miedo a la verdad y que entiende que educar es, por encima de todo, ayudar a cada persona a descubrir que su vida tiene un sentido infinito y trascendente».