El Papa llama a los seminaristas de España a ver el mundo con «mirada sobrenatural»
Tras recibir a los aspirantes de Alcalá de Henares, Toledo, Cataluña y Cartagena, les ha advertido en contra de vivir como si Dios «existiera solo en el plano de las palabras»
León XIV ha recibido este sábado en el Palacio Apostólico a las comunidades de cuatro seminarios españoles: el de Alcalá de Henares, el de Toledo, el Interdiocesano de Cataluña y el de Cartagena. Ante obispos, formadores, seminaristas y familiares, les ha llamado a aprender a ver el mundo con una «mirada sobrenatural».

El Papa ha recordado a sus invitados que «el seminario es siempre un signo de esperanza para la Iglesia». Por ello, ha confesado que encontrarse frente a los candidatos al sacerdocio es para él «un motivo de verdadera alegría».
Sin lo sobrenatural, lo que queda es antinatural
El Pontífice se ha apoyado en el famoso escritor británico G. K. Chesterton para ahondar en aquel primer mensaje que les dio. «Quitad lo sobrenatural y no encontraréis lo natural, sino lo antinatural». Una cita con la que les ha advertido sobre el riesgo de vivir como si Dios existiera solo en el discurso, pero no en las decisiones concretas.

Ha dado una vuelta de tuerca más a este discurso preguntándose: «¿Qué podría haber más antinatural que un seminarista o un sacerdote que habla de Dios con familiaridad, pero vive interiormente como si su presencia existiera solo en el plano de las palabras?». A lo que ha respondido que «nada sería más peligroso que acostumbrarse a las cosas de Dios sin vivir de Dios».
La formación depende de la relación con Cristo
Sobre cómo debe ser la formación en los seminarios, el Papa ha señalado que no puede limitarse a cumplir actividades porque, aunque el estudio, la oración y la vida comunitaria sean importantes, de nada sirven sin Cristo. «Todo comienza y vuelve siempre a la relación viva y concreta con Aquel que nos ha elegido sin mérito nuestro», ha sentenciado.
Para ilustrar esta idea, ha evocado la imagen del salmo primero, en el que se presenta al justo como «un árbol plantado al borde de la acequia». Para él la fecundidad no depende de evitar dificultades sino de la profundidad de sus raíces. Y ha advertido del peligro de «morir de pie», es decir, de mantener la apariencia exterior mientras el interior se seca. «La vida espiritual no da fruto por lo que se ve, sino por lo que está profundamente arraigado en Dios», les ha explicado.
Los seminaristas españoles han recibido al #Papa cantando la canción “Tarde te amé”, inspirada en un texto de “Las Confesiones” de San Agustín.#LeónXIV se ha unido a la canción visiblemente emocionado
— Eva Fernández (@evaenlaradio) February 28, 2026
(Aquí la canción con seminaristas de @DiocDeCartagena y @diocesisalmeria) pic.twitter.com/mRrfnT7Sck
Tras su encuentro, los seminaristas han sido entrevistados por la corresponsal de COPE en el Vaticano, Eva Fernández. En la plaza Pío XII, justo frente a la de San Pedro, han entonado el himno agustino Tarde te amé.