Comienza la histórica veneración de los restos de san Francisco de Asís
Es la primera vez en la historia que se podrán venerar los restos de san Francisco de Asís. Estarán expuestos durante un mes
Por primera vez en la historia los fieles podrán venerar los restos de san Francisco de Asís. Desde el pasado sábado, y a lo largo de un mes, el osario está expuesto al público en la basílica de Asís con motivo del 800 aniversario de su muerte.
A lo largo de los siglos, se han realizado varios exámenes de los restos mortales de san Francisco, pero nunca habían sido expuestos a la devoción popular.
«Paradójicamente, es precisamente en la banalidad de estos pocos huesos que quedan donde captamos el significado. Francisco, con estos huesos tan deteriorados y desgastados, da testimonio de que lo dio todo. Puede ser una experiencia significativa tanto para creyentes como para no creyentes», explicó a la agencia EFE fray Giulio Cesareo, director de la oficina de comunicaciones del Sagrado Convento de Asís.

Desaparición de los restos de san Francisco de Asís
Los restos se encontraban en paradero desconocido durante siglos, a pesar de la intensa búsqueda. No fue hasta la noche del 12 al 13 de diciembre de 1818 cuando aparecieron. Tras el hallazgo, los huesos fueron sometidos a diferentes estudios para confirmar su identidad.
El primer examen oficial tuvo lugar en 1819. También se realizaron análisis en 1978 y en 2015. Todos ellos confirmaron que se trataban de los restos del santo italiano.
💀🦴⛪️Del 22 de febrero al 22 de marzo, la basílica de San Francisco de Asís mostrará los restos del santo
— Alfa y Omega (@alfayomegasem) February 17, 2026
El 3 de octubre se cumplirán 8⃣0⃣0⃣ años de su muerte
🧎♀️🧎🧎♂️Se esperan 370.000 peregrinos en un meshttps://t.co/wJnHR5fyjn
Aprobación del Papa
La veneración pública ha sido posible solo gracias a la aprobación otorgada por el Papa León XIV a través de la Secretaría de Estado del Vaticano.
Así, el pasado sábado a las 16:00 horas, los restos de san Francisco de Asís fueron trasladados desde su tumba, situada en la cripta, a los pies del altar de la basílica. La ceremonia estuvo presidida por el cardenal Ángel Fernández Artime. El purpurado español es el proprefecto del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.