AI denuncia la «impunidad sistemática» en Libia 15 años después del levantamiento contra Gadafi
En la década y media desde la caída de Gadafi «no se han logrado desmantelar las redes de abusos» y los asesinatos de personas acusadas de violar los derechos humanos están sustituyendo a la justicia
La organización no gubernamental Amnistía Internacional ha denunciado este martes la «impunidad sistemática» en Libia. Al cumplirse 15 años del alzamiento contra el líder Muamar Gadafi, tras varios meses de guerra civil, AI ha afirmado que esta situación alimenta los crímenes en el país africano.
«Durante 15 años, las sucesivas autoridades libias no han logrado desmantelar las redes de abusos que alimentan las violaciones constantes». Lo ha dicho Mahmud Shalaby, investigador de la organización sobre Egipto y Libia, en declaraciones que recoge Infobae.
«Al contrario, han dado financiación y legitimidad a milicias infames e integrado a sus miembros en las instituciones estatales sin una investigación adecuada», ha denunciado. «Al permitir que los sospechosos de ser responsables de crímenes bajo el derecho internacional evadan la rendición de cuentas, las autoridades han traicionado a los supervivientes y han reforzado un ciclo de violencia y anarquía que no da señales de terminar».

Así, Shalaby ha manifestado que la aceptación por parte del Gobierno de unidad, reconocido internacionalmente y con sede en Trípoli de la jurisdicción del Tribunal Penal Internacional (TPI) «resuena hueca mientras no se vea seguida por acciones concretas». El Ejecutivo libio dio este paso en mayo de 2025 para aceptar la competencias de la corte sobre supuestos crímenes entre 2011 y 2017.
Asesinatos en vez de justicia
«El asesinato este mes de Saif al Islam —hijo de Gadafi— subraya la incapacidad y falta de voluntad del sistema de justicia libia para garantizar una rendición de cuentas». Además, «priva de forma irreversible a los supervivientes y familias de las víctimas de su derecho a la verdad y a la justicia», ha sostenido el experto de AI.
La entidad señala que esta muerte forma parte de un «patrón» de asesinatos de personas acusadas de violaciones de los derechos humanos. Saif al Islam Gadafi estaba imputado por crímenes contra la humanidad por el TPI por su papel en el conflicto desatado en 2011.
🔴 Asesinan a Saif al Islam Gadafi, el hijo del exdictador libio derrocado Muamar al Gadafihttps://t.co/sHHfPsDVun
— ABC.es (@abc_es) February 4, 2026
También fue asesinado Mahmud al Uerfali, antiguo comandante de una brigada vinculada a las fuerzas libias asentadas en el este del país. Pesaba contra él una orden de arresto desde 2017. Igualmente, otro antiguo comandante miliciano, Abdelghani al Kikli, alias Gheniua, murió en mayo de 2025 en Trípoli. Este incidente provocó enfrentamientos armados entre grupos rivales en la capital.
Por otro lado, Shalaby ha esgrimido que «las autoridades libias deben cooperar de forma significativa con el TPI, entregar a las personas buscadas por crímenes bajo el derecho internacional». También les ha exigido «garantizar que todos los sospechosos de tener responsabilidad penal sean llevados ante la justicia en juicios justos».
La organización ha hecho hincapié en que no solo las autoridades reconocidas internacionalmente se han negado a detener y entregar a personas contra las que pesan órdenes de arresto del TPI por presuntos crímenes de guerra o contra la humanidad. Del mismo modo han actuado las asentadas en el este del país.
Llamamiento de la ONU
En el aniversario del levantamiento contra Gadafi en el marco de la Primavera Árabe, también Naciones Unidas ha hecho un llamamiento a «un diálogo auténtico» que permita «superar las divisiones». El líder libio fue ejecutado en octubre de 2011 poco después de ser capturado por milicianos rebeldes.
«En el 15 aniversario de la Revolución del 17 de febrero, la UNSMIL felicita al pueblo libio y rinde homenaje a sus perdurables aspiraciones de un futuro pacífico, democrático y próspero», ha dicho en un mensaje publicado en redes sociales. En él se subraya que «15 años después, la determinación de los libios de vivir con dignidad bajo instituciones unificadas y responsables que representen la voluntad del pueblo sigue siendo evidente».

«En medio de la persistente fragmentación política, el estancamiento institucional y las dificultades económicas, este aniversario subraya la urgente necesidad de superar las divisiones y reconstruir una visión nacional compartida», ha señalado la misión. Ha incidido asimismo, en relación con el asesinato de Al Islam, en que «los recientes acontecimientos subrayan la importancia de un diálogo verdadero, un compromiso y un liderazgo responsable».
Así, ha destacado que «la continuidad del statu quo conlleva enormes riesgos para la cohesión y la estabilidad de Libia». Y ha señalado que «es hora de que todos los líderes libios aborden los desafíos políticos subyacentes que generan estas dificultades y se comprometan con una vía política que priorice los intereses nacionales por encima de todo». La misión ha reiterado por ello su llamamiento «a todos los actores» para «trabajar juntos hacia un futuro estable, seguro y próspero para el pueblo libio».