El cardenal Cobo sobre el Bautismo de adultos: «No estamos acostumbrados a que se nos pida ser radicales»

El cardenal Cobo sobre el Bautismo de adultos: «No estamos acostumbrados a que se nos pida ser radicales»

El bautizar y confirmar a adultos en Santo Tomás de Villanueva, el arzobispo de Madrid ha invitado «a creernos de verdad que hay una libertad que Dios nos da» y a «elegir ser más plenos, elegir ir más allá, no solo ser buena gente»

María Martínez López
El cardenal con una de las personas que se iban a bautizar. Foto: Archimadrid.
El cardenal con una de las personas que se iban a bautizar. Foto: Archimadrid.

El arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo, ha presidido este domingo, 15 de febrero, en la unidad pastoral formada por las parroquias de Santo Tomás de Villanueva y San Ambrosio, la Eucaristía en la que se ha llevado a cabo la celebración del Bautismo y la Confirmación de adultos. Se trata de una de las prioridades de la diócesis este curso.

En el templo de la parroquia Santo Tomás de Villanueva, el arzobispo de Madrid ha invitado a aquellos que celebraban los sacramentos de la iniciación cristiana a reflexionar sobre el concepto de libertad que nos permite elegir. Al mismo tiempo les ha hecho ver las trampas que nos va tendiendo esta libertad, dado que «muchas veces no podemos elegir lo que queremos».

El arzobispo durante la Misa. Foto: Archimadrid.
El arzobispo durante la Misa. Foto: Archimadrid.

Desde ahí, el cardenal los llamó a no conformarse con ser buenos, a llevar a Jesús a su vida cotidiana y descubrir la invitación que hace «a creernos de verdad que hay una libertad que Dios nos da y que la deposita en nosotros a través del Bautismo, que nos hace mirar mucho más alto de lo que mira otra gente que no lo ha conocido». Cobo subrayó que «Él no vive con lo mínimo, sino él vive mirando y escuchando lo que Dios quiere, no lo que él le pide a Dios».

Una dinámica que nos tiene que llevar a asumir «lo que Dios me está pidiendo a mí». Un camino que lleva a descubrir una libertad absoluta, que nos hace «elegir ser más plenos, elegir ir más allá, no solo ser buena gente». Un aspirar a más que el arzobispo de Madrid ve como aquello que hace diferente a un cristiano, un camino que «nos va a hacer felices». Algo que no es fácil, pues «no estamos acostumbrados a que se nos pida ser radicales y vivir intensamente», subrayó.

Dios se fía de nosotros

Un Dios que a pesar de que no somos perfectos, «se fía de nosotros» a partir de nuestro Bautismo, sobre cuyo significado invitó a reflexionar a los confirmandos y a todos los presentes, y descubrir así que son discípulos, en comunidad, en la Iglesia. Para ello es necesario, en palabras del cardenal Cobo, «ponerse en actitud de escuchar a Dios y escucharlo con los demás». Un Dios que «se fía de nosotros, que nos quiere hasta morir por cada uno de nosotros y nos dice: «actúa sabiendo que me fío de ti y que te amo profundamente»».

Un ser discípulos que se fundamenta en una relación de amor, de donde nace su llamada a que actuemos como discípulos. El cardenal hizo ver que «hoy es un buen día para arriesgarnos a descubrir ese amor de Dios y para arriesgarnos a decir: «así quiero ser cristiano«», renovando cada día el Bautismo y agradeciendo por ser bautizados. Una relación con Dios que nos lleva a actuar de otro modo, a amar a todos, inclusive a mi enemigo. Eso porque en el amor con Dios, «el corazón se me ensancha», lo que no lleva a entregar la vida y a asumir nuestro compromiso en la parroquia.

Los neófitos y confirmandos durante la Eucaristía. Foto: Archimadrid.
Los neófitos y confirmandos durante la Eucaristía. Foto: Archimadrid.

«No te conformes con ser bueno»

Un Dios con el que junto a los otros nos hacemos compañeros de camino, lo que nos ayuda a entender lo que nos pide a cada uno de nosotros y a la Iglesia de Madrid, señaló su arzobispo. Un Dios que nos consagra en la unción que recibimos en el Bautismo y en la Confirmación y nos hace así más parecidos a Jesús. Nos ayuda a tomar decisiones que ayuden a transformar el mundo, el barrio, las familias. Un Dios que actúa a través de cada uno de nosotros.

El arzobispo resaltó una vez más que «esta es la nueva felicidad que Jesús nos ofrece». Desde ahí les dijo a los confirmandos: «No te conformes con ser bueno, atrévete a amar como ama Dios». Igualmente les dijo: «Pidámosle al Señor un corazón libre, capaz de hacer siempre el camino que va más allá, que es el camino del amor. Y pidámosle que nunca nos falte la compañía de una comunidad, la compañía de su Iglesia, para que nos ayude a ir discerniendo, a ir escuchando lo que Dios nos está diciendo a cada uno de nosotros y a todos».