Cobo: «Ha quedado demostrado que ante una llamada hay una respuesta, y hay confianza y hay libertad»
El arzobispo ha asegurado que el Papa está muy interesado en CONVIVIUM: «Me ha preguntado varias veces». Y ha subrayado que «no estamos hablando de una asambleita donde unos cuantos se ponen de acuerdo, o una mayoría quiere presionar. Esto es la voz de Dios»
«Tenemos muy buenos curas. Gente muy entregada». Desde este convencimiento, expresado por el arzobispo de Madrid en una declaración ante los medios de comunicación presentes en CONVIVIUM, el cardenal cuenta con todos ellos para pergeñar el rumbo de la diócesis en los próximos años. «Cuándo alguien me pregunta, ¿qué tenemos que hacer en el futuro? Pues yo no lo sé. Es decir, no me levanto un día y digo, “en Madrid hay que hacer esto”. Lo sabemos entre todos», ha declarado.
En este sentido, ha asegurado que «Dios está diciendo muchas cosas» a través de «curas muy variados». Ahí están todos, «de todas las zonas y de todas las sensibilidades». Ante esta realidad, el papel del arzobispo es «poner los medios necesarios para que nos escuchemos y aprendamos a escuchar la voz de Dios». Así «podremos saber con una certeza y con una alegría muy honda lo que el Señor pide de nosotros».
De eso se trata CONVIVIUM, por lo que el cardenal Cobo se ha mostrado convencido de que de su celebración saldrán algunas líneas pastorales para Madrid. Pero en este proceso también participarán los laicos, y en general, toda la diócesis. «Esto es un ensayo para una gran asamblea diocesana que en 2027 convocaremos», ha declarado el arzobispo. «La idea era ponernos todos en modo asamblea» y ahí ya «recogeremos todos los retos».
Apoyo del Papa
Durante la conversación informal con los periodistas, el cardenal ha agradecido la carta de León XIV. «Me esperaba una nota más cortita», ha reconocido el purpurado, a pesar de que el Papa «está muy interesado en el desarrollo de CONVIVIUM». De hecho, «me ha preguntado varias veces al respecto».
En la misiva, sin embargo, el Pontífice, «ha hecho una reflexión». El Santo Padre «ha entendido muy bien que su carta era como un comienzo para intentar reflexionar sobre la identidad sacerdotal». Ahora «podemos irla trabajando».
Conversaciones con libertad
El purpurado también ha sido preguntado por los periodistas, literalmente, «si le han leído mucho la cartilla al obispo» en las preasambleas de CONVIVIUM. «Sí, y me ha gustado. Lo digo con sinceridad y con agradecimiento. La gente se ha expresado con muchísima libertad», ha reconocido con franqueza Cobo.
En esas reuniones previas, según el arzobispo, «no vamos a quedar bien. Se ha dicho lo que se tenía que decir». Así, «se ha hablado de las dificultades que tenemos en Madrid», por ejemplo «en lo que se refiere a la cercanía del obispo». Por otro lado, «los mayores han dicho que están poco representados en lo órganos de Gobierno».
Al final, «creo que es que si no hablamos con libertad, esto no vale para nada». Y «si no tenemos confianza los unos en los otros» tampoco. Pero «aquí ha quedado demostrado que ante una llamada hay una respuesta, y hay confianza y hay libertad». Y ha concluido: «esto también es una responsabilidad para un arzobispo, el saber gestionar esto en responsabilidad y en madure, porque esto es la voz de Dios. No estamos hablando de una asambleita donde unos cuantos se ponen de acuerdo, o una mayoría quiere presionar. Esto es la voz de Dios».