Termina la primera fase del Camino Sinodal alemán. ¿Y ahora qué?
Tras la conclusión de la última Asamblea Sinodal, se necesita que una nueva Conferencia Sinodal permanente consiga el visto bueno de Roma. El presidente de los obispos es optimista
«El Evangelio es el principio rector de nuestras acciones. Sigamos adelante. Seamos valientes. Demostremos esperanza. Demos testimonio de nuestra fe en una época que necesita el testimonio de los cristianos». Con estas palabras concluyó Georg Bätzing, presidente saliente de la Conferencia Episcopal Alemana, su intervención en la clausura de la sexta y última asamblea sinodal, celebrada hasta el sábado en Stuttgart.
Se trata del cierre de la primera fase del análisis interno que ha llevado a cabo la Iglesia en Alemania desde 2019, informa Vatican News. La siguiente etapa estará marcada por la creación de una Conferencia Sinodal. El Comité Central de los Católicos Alemanes ya ha aprobado sus estatutos, y se espera que en breve lo haga el episcopado.
Después, habrá que esperar al reconocimiento de Roma. Durante el encuentro en Stuttgart, Franz-Josef Overbeck, obispo de Essen y uno de los participantes en los diálogos con la Curia, se mostró «confiado» sobre la posibilidad de que la Santa Sede los apruebe.

En Stuttgart, Bätzing —que hace poco anunció que no se presentaría a la reelección— hizo una valoración bastante positiva de las relaciones con la Curia. Habló de diálogos «respetuosos, confiados y orientados a objetivos», madurados en los cinco encuentros celebrados en el Vaticano en estos años. Sin embargo, algunos representantes laicos aludieron a barreras comunicativas.
¿Avances contra los abusos?
Al término de los trabajos, se adoptó por amplia mayoría una declaración conjunta titulada Por un mundo que tiene futuro. Con una Iglesia que da esperanza. En ella, los firmantes reiteraron la necesidad de seguir abordando el problema de los abusos sexuales dentro de la Iglesia. Superar las causas estructurales fue una de las justificaciones principales a las que se aludió para la convocatoria del Camino Sinodal.
Desde entonces, se ha creado un comité consultivo de víctimas dentro de la Conferencia Episcopal Alemana. También se ha nombrado un consejo de expertos nombrado por un comité independiente para supervisar las medidas existentes en las diócesis en materia de prevención y protección. Por otro lado, se ha avanzado en la recopilación anual de datos y estudios en profundidad.
Zum Abschluss der Sechsten Synodalversammlung kamen die Teilnehmerinnen und Teilnehmer zur Eucharistiefeier zusammen. Hauptzelebrant war Bischof Dr. Georg Bätzing, konzelebriert hat der Apostolische Nuntius in Deutschland, Erzbischof Dr. Nikola Eterovic.
— Deutsche Bischofskonferenz (@dbk_online) January 31, 2026
Die Predigt wurde als… pic.twitter.com/HgC1uSVwiW
Con todo, un estudio de la Universidad Católica de Eichstätt que se presentó durante la asamblea recoge que la mayoría de los encuestados (alrededor de la mitad de los miembros del Camino Sinodal) ven insuficientes estos resultados. Para ellos, este recorrido ha aportado solo «una contribución marginal para abordar las causas sistémicas de la violencia sexual o para recuperar la confianza perdida en la Iglesia».
Ahora los participantes en el Camino Sinodal ponen su esperanza en el futuro órgano. «Con la Conferencia Sinodal, la Iglesia católica en Alemania obtendrá una herramienta para combatir de manera duradera las dimensiones sistémicas del abuso de poder», afirma el documento Por un mundo que tiene futuro.
Voz sinodal en la sociedad
Esta declaración conjunta también asegura que se garantizará una mayor «participación, transparencia y responsabilidad contra la discriminación, promoviendo la igualdad de género». Por ejemplo, en la Conferencia Sinodal, además de obispos y miembros del Comité Central de los Católicos Alemanes habrá otro grupo de 27 miembros, incluidos miembros del Comité Consultivo para las Víctimas de Violencia Sexual y del organismo que aglutina a las congregaciones religiosas. Al menos 13 miembros deberán ser mujeres y al menos cinco deberán ser menores de 30 años.
«La sinodalidad es la característica distintiva del futuro de la Iglesia, en todo el mundo y en Alemania», afirmó Bätzing: «Me alegra y agradezco que los dos procesos sinodales —el camino romano y nuestro camino— estén ahora tan bien entrelazados. Ya no hay dicotomía; la Iglesia es una comunidad y la sinodalidad es el futuro de la comunidad eclesial. Esta es la vara con la que debemos medirnos».

«La Conferencia Sinodal pretende y debe posicionarse sobre cuestiones sociopolíticas, laicos y obispos juntos», remachó además el presidente del episcopado. En la misma línea, la presidenta del Comité Central de los Católicos Alemanes, Irme Stetter-Karp, señaló que «la democracia y la dignidad humana están sometidas a una fuerte presión en todo el mundo por parte de autócratas y antidemócratas».
«Como cristianos, debemos oponernos a esta evolución», añadió. Y definió como «un signo de los tiempos que los católicos en Alemania queramos instaurar más democracia en nuestra Iglesia».
¿Por qué ha habido preocupación?
Cabe recordar, como hace Vatican News, que el desarrollo del Camino Sinodal alemán ha suscitado preocupación tanto en la Santa Sede como entre algunos miembros de la Iglesia en Alemania. En 2023, cuatro mujeres miembros del mismo escribieron al Papa Francisco para informarle de su decisión de abandonarlo.
Aducían a la idea de constituir un Comité Sinodal «orientado a preparar la introducción de un consejo directivo y decisorio» de obispos y laicos para deliberar sobre temas como la ordenación femenina, la moral sexual y la vida sacerdotal. En su respuesta, Francisco señaló que ese organismo, con ese formato, habría podido poner en riesgo la propia «estructura sacramental de la Iglesia católica».
En febrero de 2024, la Santa Sede envió una carta para pedir a la conferencia episcopal que pospusiera la votación del estatuto del Consejo Sinodal hasta después de los encuentros ya fijados en Roma entre los representantes del Vaticano y del episcopado germano. Entre los firmantes de la misiva estaba el cardenal Robert Prevost, hoy León XIV, por ser prefecto del Dicasterio para los Obispos.

¿Qué ha dicho León XIV?
Más recientemente, durante la rueda de prensa en el vuelo de vuelta del Líbano el 2 de diciembre, el Santo Padre señaló que «el hecho de que en un lugar se viva la sinodalidad de una determinada manera y en otro se viva de otra manera no significa que vaya a haber una ruptura o una fractura». Al mismo tiempo, recordó que «muchos católicos en Alemania creen que ciertos aspectos del Camino Sinodal […] no representan su propia esperanza para la Iglesia ni su propia forma de vivir la Iglesia».
Por ello, veía «necesario seguir dialogando y escuchando dentro de la propia Alemania, para que no se excluya la voz de nadie». Pedía «que la voz de los más poderosos no silencie o ahogue la voz de aquellos que también pueden ser muy numerosos, pero que no tienen un lugar para expresarse».
Por último, remitía al proceso de diálogo entre la Curia y la Iglesia en Alemania para «tratar de garantizar que el Camino Sinodal alemán no se aleje de lo que debe considerarse como el camino de la Iglesia universal». Pronosticaba que «se harán algunos ajustes por ambas partes en Alemania, pero sin duda espero que las cosas salgan bien».