Turno de guardia, segundo largometraje como directora y guionista de la cineasta suiza Petra Biondina Volpe se adentra con rigor y sensibilidad en una de las realidades más frágiles y menos reconocidas de nuestro tiempo: la de los enfermeros. Profesión esencial, sostenida por la vocación de servicio, que sigue pagando en precariedad laboral y desgaste humano el alto precio de su entrega cotidiana.
La película sitúa su acción en el turno de noche de un hospital, un espacio donde la urgencia es constante y el margen de error, mínimo. Floria, la protagonista, encarna a esa enfermera eficaz, responsable y profundamente implicada en su trabajo. Su jornada se desarrolla bajo una presión creciente: escasez de personal, pacientes que se acumulan y decisiones que deben tomarse con rapidez. Volpe opta por una narración concentrada, casi en tiempo real, que permite observar cómo el cansancio y la sobrecarga erosionan incluso a quienes mejor preparados están. La cinta sostiene un trepidante ritmo de thriller, por el que recibió el Premio al Mejor Montaje de la Sección Oficial del Festival de Sevilla. Asimismo, ha sido seleccionada entre las doce candidatas al Óscar a la Mejor Película Internacional.
Con un tono emocional sobrio, alejado del sensacionalismo lacrimógeno, Turno de guardia plantea una reflexión serena pero firme sobre los límites humanos del cuidado. El conflicto central no surge de la falta de compromiso, sino de un sistema que exige más de lo que puede ofrecer. El error que precipita el desenlace no se presenta como una culpa individual, sino como la consecuencia lógica de una estructura que somete a sus trabajadores a una tensión constante. En ese sentido, la película interpela al espectador con una pregunta ética: ¿qué responsabilidad colectiva tenemos en la fragilidad de quienes nos sostienen?
El estilo visual refuerza esta mirada austera. La cámara, cercana a los rostros, acompaña a los personajes por pasillos estrechos y familiares preocupados, subrayando la sensación de encierro y de urgencia permanente. La interpretación de Leonie Benesch destaca por su contención y veracidad, construyendo un personaje que transmite fortaleza profesional y, al mismo tiempo, una vulnerabilidad que apenas se permite aflorar.
Como ya ocurrió con El orden divino, donde abordó el voto femenino en 1971 en Suiza, Volpe demuestra una especial capacidad para reflejar cuestiones sociales desde una perspectiva profundamente humana, cosechando además importantes premios.
A pesar de su impacto inmediato, Turno de guardia busca la reflexión duradera. Eso sí, advertimos a espectadores sensibles y aprehensivos sobre alguna escena. En un tiempo en el que el cuidado parece darse por descontado, la película recuerda que cuidar implica reconocer, proteger y dignificar a quienes dedican su vida a los demás.
Petra Biondina Volpe
Suiza
2025
Drama
+12 años