De Lalachus a la «moción de censura», la tensa  relación entre la Iglesia y el Gobierno en 2025 - Alfa y Omega

De Lalachus a la «moción de censura», la tensa  relación entre la Iglesia y el Gobierno en 2025

José Calderero de Aldecoa
Illa (izquierda), el director general de la Fundación Pablo VI, Jesús Avezuela (centro) y Luis Argüello en el coloquio.
Illa (izquierda), el director general de la Fundación Pablo VI, Jesús Avezuela (centro) y Luis Argüello en el coloquio. Foto: José Ramón Ladra.

Quedaban pocos minutos para empezar 2025 y a Lalachus, la presentadora de las campanadas en Televisión Española, se le ocurrió sacar una estampa del Sagrado Corazón de Jesús, pero caracterizada como la vaquilla del mítico programa Grand Prix. La ofensa marcó el inicio del año y supuso el primer desencuentro de 2025 entre la Conferencia Episcopal Española y el Gobierno. No sería el último.

«Me entristece que con la coartada de la libertad de expresión y los excesos de las fiestas, TVE haga burla del símbolo del Corazón tan querido por todos los católicos. Lo más triste es que los responsables no son conscientes de lo que hacen. Una vez más la banalidad nos rodea», expresó a través de X el presidente de la CEE, Luis Argüello. Unas palabras, junto con las de otros obispos e innumerables fieles, que encontraron una réplica del ministro de Presidencia, Félix Bolaños, quien afirmó que «no puede haber un delito [N. d. R.: se refería al delito de ofensas a los sentimientos religiosos] en hacer humor».

La polémica, además, le sirvió al político para justificar la intención del Gobierno de suprimir dicho delito de ofensas a los sentimientos religiosos. El Ejecutivo se comprometió a eliminarlo en 2025. Sin embargo, no ha sucedido tal cosa.

Voz ciudadana

Así comenzó el año y así terminará. En esta ocasión, la chispa prendió después de una entrevista que el presidente de la CEE concedió el domingo 14 de diciembre a La Vanguardia. En ella, el también arzobispo de Valladolid planteaba la necesidad de una «cuestión de confianza, moción de censura o dar la palabra a los ciudadanos. Es decir, lo que prevé la Constitución» ante la situación del Gobierno. En los últimos meses se han sucedido varios escándalos por presuntos casos de corrupción. El último tiene como protagonista a la exsocialista Leire Díez, que está siendo investigada por supuesto tráfico de influencias con fiscales y guardias civiles para tratar de desbaratar causas judiciales en marcha contra el PSOE.

De nuevo, Bolaños salió al rescate del Ejecutivo y acusó por carta a Luis Argüello de «romper una vez más la neutralidad política de la Iglesia». Asimismo, aseguró que «los pronunciamientos partidistas» del presidente de la CEE «no son adecuados en un Estado aconfesional». A pesar de la invitación a guardar silencio, el jerarca insistió: «Ante el respeto a la vida y su dignidad, la comprensión y el apoyo a la familia en la vivienda y la educación, la acogida de inmigrantes, el servicio a los pobres, la libertad religiosa y de conciencia y el respeto a las reglas básicas del Estado de derecho, no soy neutral».

Al final, el propio presidente del Gobierno se terminó inmiscuyendo en el cruce de reproches. Desde Cáceres, durante la celebración de un mitin, Pedro Sánchez pidió al prelado «respetar el resultado electoral, aunque no te guste». Además, le advirtió de que «el tiempo en el que los obispos interferían en la política acabó cuando empezó la democracia». Un día después, el líder socialista, desde Moncloa, llegó incluso a amenazar a la Iglesia. Según explicó la Agencia EFE, el mandatario afirmó que tomaría medidas si no llegaban a un acuerdo en el que la Iglesia asumiera las recomendaciones del Defensor del Pueblo y las indemnizaciones a las víctimas de abusos.

Pero la realidad es que la Iglesia ya había tomado la iniciativa frente a estos casos. Ha puesto en marcha hasta una comisión para reparar a las víctimas cuyos casos no tienen ya recorrido legal, bien por la prescripción del delito o porque el victimario está muerto. En poco más de un año se han resuelto 58 casos de los 101 presentados, anunció el secretario general de la CEE al final de la última Asamblea Plenaria, celebrada en noviembre.

Coloquio con Illa

En el 2025, sin embargo, también ha habido espacio para el diálogo. Una muestra de que es posible el encuentro tuvo lugar a la vuelta del verano. Concretamente el 17 de septiembre. Aquel día, la Fundación Pablo VI organizó un coloquio con motivo del centenario del nacimiento del sacerdote José María Martín Patino, figura clave de la Transición española. Sentados cara a cara estaban Salvador Illa, presidente de la Generalidad de Cataluña, y Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal, que en su primera intervención rechazó la «dialéctica de los contrarios» e instó a «no demonizar a aquel con el que queremos dialogar». 

En este sentido, el arzobispo dio carta de normalidad al hecho de que «hace algunos meses me hiciera aquí mismo una foto con Santiago Abascal y hoy la haga con Salvador Illa. No me avergüenzo de ninguna de las dos». La confesión arrancó entonces un aplauso del auditorio. También el público blandió las palmas al final del coloquio, que se cerró con la invitación del presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, a «hacer ejercicios constantes de tender puentes».