Escuelas Católicas: «Ilusión» ante el inicio de curso, aunque «estamos en un momento de estancamiento» - Alfa y Omega

Escuelas Católicas: «Ilusión» ante el inicio de curso, aunque «estamos en un momento de estancamiento»

La entidad advierte frente al recorte de la autonomía de los centros y la pérdida de alumnos provocada por la baja natalidad

José Calderero de Aldecoa
Foto de recurso del aula de un colegio
Foto: Freepik.

Las vacaciones escolares han llegado a su fin. Gran parte de los alumnos españoles han comenzado este lunes 8 de septiembre las clases, aunque hay algunas comunidades autónomas que retrasan el inicio del curso hasta el martes 9 de septiembre. «Independientemente de la fecha, el curso comienza con ilusión después de haber descansado en agosto», asegura a este periódico Luis Centeno, secretario general adjunto de Escuelas Católicas.

Junto con la ilusión, Centeno habla también de «cierto escepticismo» ante el panorama de mejoras que se deberían implementar este curso por parte de las distintas Administraciones, desde el Gobierno central hasta las comunidades autónomas. «Estamos en un momento de estancamiento», afirma. «Por ejemplo, se nos había prometido la actualización de los módulos de concierto, pero el año pasado terminó sin que esto se hiciera realidad». Y añade contundente: «Fue un curso en blanco. No hubo ni una sola reunión para abordar el tema».

Otro de los asuntos que preocupa a Escuelas Católicas es el recorte de la autonomía de los centros. «Cada medida que se adopta por parte de las autoridades educativas normalmente es para reducirla y para imponer o prohibir otras cuestiones», denuncia Centeno, que recuerda la prohibición de las pantallas que la Comunidad de Madrid decretó el curso pasado.

Por último, el secretario general adjunto advierte del progresivo descenso de la natalidad, que conlleva la falta de alumnos y la consecuente cierre de aulas. «En la pública este problema no preocupa tanto, porque los funcionarios pueden ser recolocados en otros puestos». La realidad de los centros concertados es diferente. «Si no hay alumnos suficientes y se cierra un aula, el profesor tienen muchas papeletas para tener que dejar el colegio», lamenta.

A pesar de este escenario, desde Escuelas Católicas se marcan el reto de «seguir creciendo en identidad católica en nuestros centros» y «continuar mejorando los resultados académicos» en contra del bajón educativo que revela PISA respecto a la situación de nuestro país. «Queremos que nuestros alumnos salgan bien preparados ante los retos que se van a encontrar a lo largo de su vida», concluye.