León XIV alaba la firma de paz entre Armenia y Azerbaiyán y pide la liberación de los rehenes en Haití
Durante la madrugada del 3 de agosto un grupo armado irrumpió en la casa Kay St. Hélène. El ataque culminó con el secuestro de ocho personas, entre ellas seis trabajadores haitianos, una misionera irlandesa y un niño de 3 años con discapacidad
El Papa León XIV, tras del rezo del ángelus de este domingo, 10 de agosto, ha vuelto a hacer un llamamiento urgente a la comunidad internacional para que renuncie a la guerra como medio para resolver conflictos. La conmemoración del 80 aniversario de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki ha reavivado en el mundo el rechazo absoluto a la violencia bélica.
En su llamamiento, el Santo Padre ha recordado a quienes toman decisiones políticas y militares que tienen la gran responsabilidad de considerar las consecuencias que sus actos tienen sobre las poblaciones vulnerables. En este sentido, ha felicitado a Armenia y Azerbaiyán, que han logrado la firma de la declaración conjunta de paz. «Espero que este evento pueda contribuir a una paz estable y duradera en el sur del Cáucaso», ha señalado.
Los líderes de Armenia y Azerbaiyán firmaron el viernes en la Casa Blanca un acuerdo auspiciado por Trump que establece una hoja de ruta para poner fin a casi cuatro décadas de enfrentamientos en el Cáucaso Sur. «Armenia y Azerbaiyán se comprometen a cesar los combates de forma definitiva, abrir el comercio, permitir los viajes, restablecer relaciones diplomáticas y respetar la soberanía y la integridad territorial mutua», declaró Trump, acompañado por el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, y el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, momentos antes de firmar el acuerdo.
Uno de los puntos centrales del entendimiento es la creación de un corredor denominado Ruta de Trump para la Paz y la Prosperidad Internacional (TRIPP) —anteriormente conocido como Corredor de Zanguezur—, de unos 43 kilómetros de extensión a través de territorio armenio. Este corredor conectará Azerbaiyán con su enclave de Najicheván, permitiendo el tránsito comercial sin obstáculos. Aunque el control legal del territorio seguirá en manos de Armenia, Estados Unidos tendrá los derechos de desarrollo sobre esta ruta estratégica. Además, Trump firmó acuerdos bilaterales con ambos países en materia de cooperación económica, desarrollo energético e infraestructura.
Pero hay tragedias que continúan
Sin embargo, la tragedia continúa en Haití, ha señalado el Papa donde la población enfrenta una situación desesperada marcada por violencia, secuestros y violaciones de derechos humanos. Es vital que la comunidad internacional actúe con urgencia para liberar a los ocho rehenes secuestrados la semana pasada —la mayoría, miembros de la ONG Nuestros Pequeños Hermanos, socio local de Manos Unidas— y apoyar la reconstrucción social e institucional que permita a los haitianos vivir en condiciones de paz y dignidad. «Dirijo un sentido llamamiento a todos los responsables para que los rehenes sean liberados inmediatamente, y pido el apoyo concreto de la comunidad internacional para crear las condiciones sociales e institucionales que permitan a los haitianos vivir en paz».
En la madrugada del pasado 3 de agosto, un grupo de hombres armados entró por la fuerza y de manera sorpresiva en las instalaciones de Kay St. Hélène, un hogar para niños haitianos que se localiza en Kenscoff, en las afueras de Puerto Príncipe. Este centro forma parte de la red de Nuestros Pequeños Hermanos (NPH), una organización internacional que garantiza los derechos humanos que tienen los niños a una educación, salud y alimentación de calidad y que fue fundada en la segunda mitad del siglo XX por el sacerdote mexicano William Wasson. El ataque culminó con el secuestro de ocho personas, entre ellas seis trabajadores haitianos, una misionera irlandesa y un niño de 3 años con discapacidad.