Con la verdad siempre por delante - Alfa y Omega

Con la verdad siempre por delante

María Martínez López
Ilustración: Asun Silva.

O somos cristianos, o no; no se puede ser católico sólo a medias. Lo ha dicho el Papa en su Visita a Estados Unidos, la semana pasada. Algunos dicen que les parece muy bien el trabajo que hace la Iglesia con los pobres, pero que ir a Misa o confesarse no es tan importante. Otros, en cambio, van a la iglesia todos los domingos, y sin embargo, piensan que no hay que ayudar a los inmigrantes… ¿Qué os parece? Es más cómodo escuchar sólo lo que nos gusta, pero entonces nos engañamos a nosotros mismos.

Y hablando de mentiras, otra de las cosas importantes que dijo el Papa es que siempre debemos ir con la verdad por delante, aunque nos traiga problemas. En Estados Unidos, ha habido personas que hicieron daño a unos niños, que ahora ya son mayores. Es muy triste, pero en ese grupo había también unos pocos sacerdotes. Esto es ya de por sí muy grave, pero además alguna persona lo sabía y decidió callarse, pensando que, si lo contaba, la gente echaría la culpa a toda la Iglesia por lo que habían hecho unos pocos. Al Papa no le ha gustado nada eso. Ha dicho que debemos dar siempre la cara, y que lo primero es preocuparnos por aquellos a quienes les han hecho daño.

Con la verdad por delante, los cristianos no podemos tener miedo de nada, aunque a veces nos vayan mal las cosas. Sabemos que Jesús ya ha venido al mundo para salvarnos. Aunque tengamos penas y preocupaciones, podemos estar alegres, porque Dios es nuestro Padre, nos quiere como somos, y nos perdona siempre si de verdad nos arrepentimos cuando hacemos algo mal. Por eso, el lema de la Visita del Papa a Estados Unidos ha sido Cristo, nuestra esperanza.

El Papa ha querido enseñarnos que, pase lo que pase, nadie nos puede quitar nuestra amistad con Jesús. Pero si somos amigos de Jesús, tenemos que hacer lo que Dios quiere: quererle mucho y querernos los unos a los otros, e intentar siempre hacer felices a los demás, sobre todo a los que lo están pasando mal porque no tienen amigos, porque no hablan nuestro idioma y se encuentran solos, porque están enfermos… Seguro que todos lo habéis pasado mal alguna vez, y sabéis cómo se siente uno. En Estados Unidos, hay muchos inmigrantes, muchos de ellos de países de Hispanoamérica. El Papa ha sido el primero en tener un recuerdo para ellos, dirigiéndose especialmente a ellos en español. Además, al visitar en Nueva York el edificio de la ONU, la organización que reúne a casi todos los países del mundo, ha recordado una vieja regla que vale para todos: Tratar a los demás como queremos que nos traten a nosotros.