La fervorosa fe de Isabel la Católica, en miniaturas - Alfa y Omega

La fervorosa fe de Isabel la Católica, en miniaturas

La exposición El Gabinete de las maravillas: códices iluminados de las mejores bibliotecas del mundo, en el Real Alcázar de Sevilla acoge, desde el pasado 9 de mayo y hasta el 10 de junio, una selección de reproducciones idénticas de obras maestras del arte en miniatura, como Beatos, Biblias, Libros de Horas de importantes monarcas o tratados de Medicina. Destaca, entre ellas, la primera reproducción íntegra del Breviario de Isabel la Católica, cuyo original se conserva hoy en la British Library

Cristina Sánchez Aguilar
Miniatura de Las Tentaciones de Cristo. A la derecha: Miniatura de La Natividad.

Concebido como el más lujoso de los breviarios flamencos, las páginas del Breviario de Isabel la Católica fueron ilustradas por, al menos, seis de los mejores pintores de Flandes, entre ellos, el Maestro del Libro de Oración de Dresde, Gerard Horenbout y Gerard David, «con el objetivo de conseguir un manuscrito de belleza inigualable», señala la editorial M. Moleiro, encargada de reproducir la primera copia idéntica e íntegra del Breviario de Isabel la Católica, y organizadora, junto con el Ayuntamiento de Sevilla, de la exposición El Gabinete de las maravillas: códices iluminados de las mejores bibliotecas del mundo.

Mucho más que un breviario

El breviario refleja, en su interior, tanto la historia política como la artística de la época, y es el único de los muchos libros de la reina Isabel que le está dedicado —A la divina Isabel, reina de las Españas y de Sicilia, acompañada de una miniatura de La Coronación de la Virgen—. Lo recibió poco antes de 1497, de manos de su embajador Francisco de Rojas, para conmemorar el doble matrimonio de sus hijos, los infantes Juan y Juana, así como los éxitos de su reinado: el descubrimiento de América y la conquista de Granada.

Los breviarios, que contienen los textos del Oficio Divino, eran leídos sobre todo por sacerdotes y miembros de Órdenes religiosas, aunque también por algunos laicos. De hecho, durante la Baja Edad Media, era muy frecuente que los miembros de la alta aristocracia poseyeran uno. Según Scot McKendrick, jefe del departamento de Historia y Letras clásicas de la British Library, este volumen es «la más brillante manifestación de la fervorosa fe cristiana de la reina, que, junto con su esposo Fernando de Aragón, persiguió la unidad religiosa y nacional de España».

De la Pasión de Cristo, al calendario anual

Entre las miniaturas del libro destacan los innumerables pasajes bíblicos, como el que representa Las Tentaciones de Cristo, o la ilustración sobre La Circuncisión, tema poco representado en la pintura flamenca sobre tabla, o en los Libros de Horas contemporáneos. Otra página llamativa es la que narra la el pasaje de Cristo y la adúltera, en el que el artista ilustra justo el momento anterior a las últimas palabras de Jesús a la mujer. En el Breviario, se encuentran, también, todas las escenas de la Pasión de Cristo, desde su Entrada en Jerusalén, a La Última Cena y el Lavatorio de los pies, para llegar hasta La Crucifixión y La Resurrección.

El libro cuenta, asimismo, con un calendario, ilustrado con los signos del zodíaco y las actividades agrícolas y domésticas propias de cada mes. Por ejemplo, en Enero se ve a Acuario, el aguador, derramando agua sobre un río helado, y en un paisaje nevado, dos hombres abrigados caminan hacia una casona donde otro hombre se calienta delante del hogar.

En la exposición del Real Alcázar de Sevilla —de entrada libre y horario de 9:30 a 19 horas, de lunes a domingo—, se podrán admirar, también, otras 29 obras casi-originales que repasan ocho siglos de Historia a través de Beatos, Libros de Horas de importantes monarcas, o los mapas y atlas que iban demarcando los territorios descubiertos en el Nuevo Mundo.