El cardenal Sarah, con los refugiados sirios
Durante el Sínodo de los Obispos, se decidió enviar una delegación de Padres sinodales a Siria, pero el conflicto lo ha hecho imposible. En su lugar, el Papa envió, la pasada semana, al vecino Líbano al cardenal Robert Sarah, presidente del Consejo Pontificio «Cor Unum», quien durante 4 días visitó la zona, entregó el donativo de un millón de dólares (recogido por el Sínodo, y completado por el propio Santo Padre), y se reunió con diferentes personalidades religiosas y políticas. Entre otros, el cardenal se encontró con el Patriarca Ortodoxo de Antioquía, Ignatius IV Hazim, que tiene sede en Damasco, y visitó los campos de refugiados en los que viven los ciudadanos sirios huidos del conflicto. El Papa, tras la audiencia de la pasada semana, tuvo palabras de recuerdo para la situación en Siria, «donde no se detiene el fragor de las armas, y cada día aumenta el número de víctimas».