Gentes: Ignacio García de Leániz, ensayista y escritor (en El Mundo) - Alfa y Omega

La proposición La verdad no existe alcanza, en el paradigma logsiano, la categoría de dogma, ya que en su base se encuentra una concepción del conocimiento como construcción social. El conocer ya no es un hallar, sino un construir o, en nuestro caso, más bien un deconstruir. Este escepticismo de partida destruye, quiérase o no, cualquier proyecto formativo que nos hable de la estructura real del mundo y de nuestra circunstancia histórica, además del plano moral: si no hay posible hallazgo de lo verdadero, tampoco lo puede haber de lo bueno. Y ése es nuestro naufragio colectivo al que ahora, atónitos, asistimos.