21 de diciembre: san Pedro Canisio

José María Ballester Esquivias

Nacido en 1521 en la ciudad holandesa de Nimega, Pedro Kanis estudió Artes y Derecho en las universidades de Colonia y Lovaina, si bien no tardó en orientar su vida hacia Dios, considerando necesaria la creación que fuese tan humilde como Jesucristo. Sus deseos se vieron colmados cuando ingresó en la Compañía de Jesús el 8 de mayo de 1543 en Maguncia después de hacer ejercicios espirituales bajo la guía del beato Pedro Fabro, uno de los primeros compañeros de san Ignacio de Loyola. Ordenado sacerdote en junio de 1546 en Colonia, ya al año siguiente, como teólogo del obispo de Augusta, el cardenal Otto Truchsess von Waldburg, estando presente en el concilio de Trento.

Sin embargo, es recordado por su actividad frenética: Canisio predica, escribe, funda conventos, no descansa ni de noche ni de día. Tiene conversaciones públicas con los detractores de la fe católica y los deja avergonzados con sus argumentos y con su arrebatadora elocuencia. «Hijos míos, haced que después de mi muerte siempre améis mucho y seáis fieles a la Iglesia Católica. Sed muy fieles hijos del Papa de Roma». Su principal legado fue un catecismo, el Canisio, que en su vida tuvo 200 ediciones y fue traducido a 15 idiomas y que el Papa emérito Benedicto XVI sigue considerando de gran utilidad.

Murió en Friburgo el 21 de diciembre de 1597. Beatificado por Pío IX en 1869, fue canonizado y declarado Doctor de la Iglesia en 1925 por Pío XI.

J.M. Ballester Esquivias @jmbe12