15.000 jóvenes de 72 países toman París para rezar al estilo Taizé
La comunidad ecuménica celebra su tradicional encuentro de final de año como «una invitación a seguir construyendo la paz dentro de nosotros y en el mundo»
«La alabanza es compartida por muchos: niños, pequeños, gente común, pobres, humildes, y también los que no se atreven, los que no cuentan en la sociedad… La historia de la fe, la historia de nuestras iglesias, está sembrada de estos pequeños que nunca dejan de orar, de hablar con Dios, de hablar de Dios». Así despidió el arzobispo de París, Laurent Ulrich, a los participantes en el Encuentro Europeo de Jóvenes que ha tenido lugar en la capital de Francia, organizado por la comunidad ecuménica de Taizé, hace tan solo unos días coincidiendo con el fin de año.

Más de 15.000 jóvenes de 72 nacionalidades distintas, entre ellos unos 1.200 ucranianos, han tenido la posibilidad de orar juntos y ser acogidos por familias de la ciudad o alojados en parroquias, «en una invitación a seguir construyendo la paz dentro de nosotros y en el mundo», subraya la comunidad en una nota.

Esencial para la paz mundial
En este sentido, Ulrich dijo a los jóvenes que «el desarrollo económico ha hecho a los países cada vez más interdependientes y la globalización ha transformado el mundo», pero ello ha llevado «a comprender que el enriquecimiento de algunos indigna a otros, que se sienten excluidos, incluso explotados o saqueados».
Para el arzobispo de París, «la conciencia de la humanidad se alza contra esto», pues «estas injusticias son la raíz de las guerras». Solo el desarrollo de todos los pueblos «es esencial para la paz mundial», y la perspectiva cristiana «nos inspira a trabajar siempre por la eliminación de las desigualdades».
Durante la vigilia que puso al colofón a tres días de encuentros y oración compartidos, el hermano Matthew, prior de Taizé, anunció que el próximo Encuentro Europeo de Jóvenes tendrá lugar del 28 de diciembre de 2026 al 1 de enero de 2027 en Łódź, Polonia. En su mensaje el hermano Matthew subrayó que «a través de los demás podemos vernos sorprendidos al descubrir algo que no habríamos encontrado solos».